15 de noviembre 2001 - 00:00

Llamarán a elección de vice si el Senado es presidido por el PJ

El gobierno insistirá hasta lo último en que el vicepresidente de Fernando de la Rúa debe ser un radical. Si el peronismo sigue presionando para imponer a un hombre de la oposición, Olivos ya tiene decidida una respuesta con final de riesgo: llamará a elecciones de vice-presidente de la Nación.

El proyecto navega sin luces por los pasillos del oficialismo y se basa sobre un argumento simple que en boca de sus gentes se expresa así: si mejoramos la gestión podemos soñar en ganar esa elección, si no mejoramos ¿a quien le importará perderla?

El peronismo insistía hasta anoche en la idea de imponer con el voto la mayoría que tiene en la Cámara aunque despuntaba una división también con final no resuelto:

• El llamado bloque federal que integran 27 (sobre un total de 42) senadores peronistas que asumen el 10 de diciembre insiste en la candidatura del misionero Ramón Puerta. Este ex gobernador es el coordinador del Frente Federal de gobernadores de su partido que ayer estuvo en sesión permanente en la Capital Federal. Por la mañana, Puerta se reunió en las oficinas de Eduardo Duhalde de la Avenida de Mayo con los referentes de esa liga: el dueño de casa y los gobernadores Adolfo Rodríguez Saá, Néstor Kirchner, Juan Carlos Romero y Julio Miranda. Ese mismo lote, junto a los senadores que les responden cenaron anoche en la Casa de la Provincia de Salta para atornillar el compromiso que llevarán hoy a las 11 a una mesa chica de legisladores electos que debe resolver la candidatura (tres por cada sector; será en oficinas de Duhalde presidente del congreso del PJ).


• Frente a ellos los senadores a quienes se los identifica con el «establishment» de la Cámara -por reunir algunos que repiten mandato- se atribuyen las voluntades de 20 senadores electos (es decir alguien miente, claro). Los comanda formalmente el jefe del bloque, José Luis Gioja, pero el animador de fondo es el riojano Jorge Yoma. Admiten que el acuerdo para patrocinar la candidatura de un peronista en reemplazo de Mario Losada en la presidencia del Senado y como virtual vicepresidente es válido. Pero que, a diferencia de lo que creen los federales, debe ser algo negociado hacia adentro y hacia afuera con el resto del paquete, es decir la presidencia de las comisiones.

• El grupo ha sido bautizado Bapro (por la ayuda de Carlos Ruckauf a sus candidaturas) y suma gente del sector SanCor (Santa Fe y Córdoba) y, a ese respecto, impone un veto innegociable hacia la figura de Cristina Fernández de Kirchner -avalada hasta ahora por los federales- a las dos comisiones a las que aspira. Una es Asuntos Constitucionales, hoy de Yoma -que podría representar a la Cámara en el Consejo de la Magistratura- pero que pretende también el delasotista Juan Carlos Maqueda, respetadísimo como político y como jurista. La otra comisión que pretende Fernández de Kirchner es Presupuesto y Hacienda, propiedad permanente del reelecto Carlos Verna. Este pampeano está sentado en esa comisión que querría con merecidos títulos un Oscar Lamberto, que se conforma con Legislación General.


• Los Bapro-SanCor creen que una Kirchner en Asuntos Constitucionales, adonde podrían discutirse los pliegos de senadores eventuales de Carlos Menem o Raúl Romero Feris, sería un atentado a la moderación. En realidad, no quieren que ocupe ningún cargo importante, y por eso la echaron del bloque antes de 1999, cuando la platense que representa a Santa Cruz era senadora.

• Como los Federales no han digerido ese veto todavía creen en la conveniencia de que el apoyo del grupo se limite a la presidencia de Puerta y que el resto de las comisiones sea discutido más adelante, por caso cuando cada senador sepa -sorteo mediante-cuánto tiempo estará en la banca. Los Bapro-SanCor creen que debe discutirse todo en un mismo paquete.Y si no les admiten la estrategia están dispuestos hasta a negociar con los radicales la continuidad de un radical.


• Esta disidencia peronista da tiempo a las operaciones del gobierno. Por ejemplo, ofrecerle a Duhalde votarle por unanimidad el candidato a presidir la Cámara de Diputados, que es el duhaldista Camaño. Rafael Pascual tiene el mandato no confesado para urdir al precio que sea una negociación de radicales, frepasistas, aristas, provinciales y diputados sueltos para imponer a Horacio Pernasetti como nuevo titular de la Cámara, quebrando el principio de que esa función la cumpla un representante de la primera minoría que el PJ según el resultado de la elección del 24 de octubre.

• El gobierno dice disponer de ofertas irresistibles a partidos como el Frepaso, el ARI, el bloque de provinciales y sobre un lote indefinido de diputados sueltos entre quienes hay 15 o 20 legisladores menemistas que prefieren a un radical como Pernasetti como jefe antes que al duhaldista Camaño. Esta maldad la tienen preparadas los radicales hace rato e incluye hasta la oferta al saliente diputado conservador por Mendoza Carlos Balter de un cargo en el Ejecutivo. Ahora tiene la venia presidencial.


• Esa y otras picardías fueron el motivo principal de la cena que De la Rúa tuvo en la noche del lunes en Olivos con un pequeño grupo de senadores, entre quienes estaban Losada, José María García Arecha, Néstor Rostan, Eduardo Angeloz, Jorge Agúndez, Alcídes López, Javier Meneguini, José Genoud, los secretarios Nicolás Gallo y Juan Pablo Baylac y, por cierto, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo. Lo charlado en ese condumio despertó además los demonios del peronismo que pueden dispararse con final imprevisible.

• De la Rúa antes de subirse al avión dejó otras misiones en marcha. Por ejemplo que sus voceros -tiene varios- insistan en que la tradición dice que un vice debe ser del partido del presidente. Así, recuerdan, fue en 1983 cuando el PJ dominaba el Senado pero dejó que la UCR eligiese presidente de esa Cámara al médico Edison Otero. En 1989, cuando asumieron Carlos Menem y Eduardo Duhalde, el Senado eligió con el mismo criterio a Eduardo Menem como presidente provisional.


• El peronismo esgrimirá ejemplos contradictorios para mortificar estas teorías. Y vienen nada menos que de Misiones. Allí cuando renunció el vicegobernador de Julio Humada en la década pasada, el Senado provincial, dominado por la UCR, eligió a la radical Mabel Marelli como presidenta provisional y así actuó como vicegobernadora cuando Humada estaba de viaje.

• Si esto no funciona, el gobierno cuenta con la célula dormida del Bapro-Sancor. Si lo exige la oportunidad tienen ya lanzados a dos candidatos para disputarle la silla a Puerta: el entrerriano Jorge Busti o el cordobés Maqueda.


• El gobierno piensa que la fecundidad de ese grupo para la inventiva política puede brindarle una última oportunidad para preservar la vicepresidencia para un radical que puede no ser Losada (primaría en ese caso un veto del comprovinciano peronista que le ganó la banca por la mayoría, el propio Puerta), pero sí alguno que haya ganado en su distrito, como el chubutense Carlos Maestro. ¿Cuánto cuesta esto? Primero que mueva el último delegado que querría usar De la Rúa para esta faena, que es Raúl Alfonsín, que tiene una banca por la minoría de Buenos Aires. Entre una gripe que lo desactivó en la última semana y la preparación del discurso de entrega del poder partidario a Angel Rozas del próximo jueves, el ex Presidente dice que no tiene tiempo para nada más. Pero nadie cree que no termine haciendo la última gestión para que el dominio de la Cámara vaya a un correligionario. A menos que piense que, perdido por perdido, puede ser candidato si llaman a elección de vicepresidente.

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