Los diputados de la Alianza intentarán esta semana revitalizar elfuncionamiento del Congreso, que permanece al borde de la parálisis desde lacrisis política que se coronó con la renuncia de Carlos Chacho Alvarez. Enmedio de las discusiones políticas, diputados frepasistas y radicales quierenmostrarse como los garantes de la Alianza, en muchos casos sin ahorrar críticasal Poder Ejecutivo. Con esa idea quieren dar la imagen de que nada puedealterar la votación de algunos proyectos que consideran clave, más allá de lasexigencias presidenciales. Por eso el próximo jueves intentarán, por segundavez, llevar al recinto el proyecto de Ley de Infraestructura. Pero lainiciativa del gobierno no sería aprobada por completo. Por el contrario, talcomo se inició en la sesión anterior, continuará un largo debate y se votará elproyecto en general. Luego, los diputados comenzarían con bastante lentitud adiscutir cada artículo. En la lista de prioridades los diputados ya colocaronla ley de emergencia económica y la ley antievasión, que bajarán al recintodentro de 10 días para que los diputados rechacen algunos cambios introducidospor el Senado y ratifiquen otros. La pasión por avanzar es tanta que, incluso,se adelantarán gestiones para apurar el conflictivo presupuesto 2001, al que seoponen casi todos los gobernadores y el partido justicialista.
Para acelerar el trámite presupuestario los diputados adelantaron laprimera reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda donde se lanzará eldebate.
Presupuesto
El miércoles, con la presencia de Mario Vicens, Miguel Bein y NicolásGadano, los diputados discutirán los recortes a subsidios y fondosprovinciales. Un rato después, por la noche, todo el bloque de la Alianza sereunirá con Chrystian Colombo, jefe de Gabinete -será su debut en elCongresopara discutir también sobre el presupuesto nacional.
La semana pasada, cuando se comenzó a debatir el plan deinfraestructura, se escucharon una docena de discursos en el recinto desesiones. Todo indicaba que ese día se aprobaría, al menos en general. Pero enmedio de la discusión se insertó la aceptación de la renuncia de Carlos ChachoAlvarez.
Aprovechando la oportunidad los radicales y frepasistas que tienenrecelos con el proyecto, y los peronistas y diputados provinciales que tampocoestán de acuerdo, fueron dejando lentamente sin quórum el recinto.
En medio de acusaciones mutuas, el PJ decía que José Luis Machinea sehabía comunicado con sus diputados para evitar la aprobación y la Alianzaculpaba a la oposición de la falta de quórum, se llegó a un acuerdo paracontinuar esta semana.
Diferencias
Hasta ese momento las diferencias en el proyecto radicaban en el tipo delicitación a que se llamará para la construcción de obras. Pero además hay discusionessobre la constitución del Fondo de Garantía, la forma de concesión de las obrasy los posibles destinatarios de las mismas.
«Esperamos poder votar el proyecto. Nosotros consideramos que es muyimportante aprobar esta ley, porque la Argentina la necesita en formaimpostergable. Le pido al justicialismo que respete el compromiso asumido y quese vote esta semana», dijo ayer el frepasista Darío Alessandro, que además negócualquier intención de Machinea de frenar el proyecto.
El plan de infraestructura, una creación del renunciado Nicolás Gallo,establece:
- Un programa de inversión en obras públicas de $ 20.500 millones paralos próximos cinco años.
- De ese monto $ 14.000 millones serían aportados por el sector privadoy $ 6.500 millones por el Estado.
- En realidad hoy existen en firme fondos por $ 2.000millones provenientes de la venta de activos del Estado, como acciones delBanco Hipotecario o bienes residuales de los ferrocarriles privatizados.
- Con esos activos se alimentará un fondo de garantíaque actuará como financiador de las obras.
- Con esos fondos se piensa realizar obras por unos $ 1.500 millones enel próximo año, lo que significa aproximadamente el doble del promedio de obrasde los últimos años. El arranque del plan se basa en una lista de 70emprendimientos que el gobierno ya acordó con las provincias.
- El gobierno publicita el plan de infraestructuraprometiendo la creación de 100.000 puestos de trabajo que, en 90% irán aciudadanos argentinos.
- El problema central, desde que el Congreso comenzó adebatir el proyecto fue el sistema de licitación de las obras. Se establece unmecanismo de contratación en el que cada empresa debe conseguir elfinanciamiento de las obras. Una vez concluidas deberán ser canceladas por la Nacióny las provincias con pagos que se garantizan a través del fondo especial que secrea en la ley.
- El problema radicó siempre en el carácter de laslicitaciones. Durante el comienzo de los debates, y por un largo tiempo, sediscutió sobre un llamado nacional o internacional. Finalmente se acordó quepara las obras de hasta $ 45 millones se reserva el mercado a empresasnacionales y de allí para arriba se abre la competencia a las internacionales.Pocos días antes de la salida de Gallo del gobierno se estableció unaautorización al Poder Ejecutivo para que éste decidiera en los montos más altosel llamado a licitación nacional o internacional. Y después de la renuncia delex ministro quedó claro que para cualquier caso Machinea podrá decidir qué tipode licitación se convoca.
- El proyecto, además, permite a las PyMEs agruparse yformar Unión Transitoria de Empresa para participar de la competencia, y encaso de que se adjudique una obra a una empresa internacional, ésta deberásubcontratar en 20 por ciento a PyMEs.




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