Los docentes de Santa Cruz endurecen reclamo salarial
-
Reforma laboral: los artículos clave que volvieron a entrar en vigencia
-
Milei confirmó que acompañará a Adorni a su exposición en Diputados
Néstor Kirchner se encargó de dar fuertes y elocuentes señales de respaldo al flamante gobernador
Daniel Peralta. Ayer lo recibió en la Casa Rosada, en un acto que tuvo como móvil
el lanzamiento de una obra hídrica.
El nuevo capítulo de las conversaciones arrancó cerca de las 17 y volvió a sentar a una misma mesa al ministro de Economía, Juan Bontempo, y a la titular de Educación, Silvia Esteban, con los dirigentes de la combativa Asociación de Docentes de Santa Cruz, Pedro Muñoz y Mónica Galván.
Sugestivamente, pegó otro faltazo el ministro de Educación y candidato porteño, Daniel Filmus, a quien intenta el Presidente proteger para que no se erosione aun más su candidatura con vistas a los comicios del 3 de junio. Filmus envió en su lugar al subsecretario de Planeamiento Educativo, Osvaldo Devries.
Peralta, en tanto, prefirió seguir desde afuera las negociaciones de sus funcionarios (con quienes mantuvo permanentes contactos) para dejar actuar a quienes desde el principio encabezaron el diálogo con el gremio y, claro está, para evitar exponerse a un riesgoso desgaste en su poder de gestión cuando no se cumplió aún una semana de gobierno.
Anoche, el principal punto de discusión giró en torno al modo en que se llevará adelante la reactivación salarial, en tanto que los docentes rechazaban la posibilidad de que la inclusión de las sumas al básico sea escalonada, y exigían la devolución de los descuentos por los días no trabajados.
«La prioridad de Peralta es resolver el conflicto docente; se va a quedar en Buenos Aires hasta que la situación se encarrile», aseguraron ayer en el entorno del mandatario.
Sabe el gobernador, que una vez que calme ese malestar, deberá inmediatamente ofrecer subas al resto de la administración pública, acordes al tenor de la concesión a los maestros.
A diferencia de los anteriores contactos en Trabajo, en este caso los enviados del gabinete llegaron con un nuevo y doble respaldo: el de un flamante gobernador dialoguista como líder del Ejecutivo (recibido ayer por Kirchner), y con la confianza que el ex sindicalista se ganó del crítico obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín.
Por la mañana, Peralta participó por primera vez de un acto institucional en la Casa Rosada junto al Presidente, tras el cual ambos mantuvieron un encuentro de una hora a solas en el despacho presidencial, en el cual volvieron a analizar el tenso escenario y a repasar el borrador de propuesta salarial.




Dejá tu comentario