Tras la muerte de Lucas, se suspendió el encuentro de su madre con Alberto Fernández

Política

Cintia, la mamá del joven de 17 años baleado en la cabeza este jueves, iba a ser recibida esta tarde por el Presidente. La audiencia se pospuso ante el trágico desenlace.  

Informe de Liliana Franco

La reunión entre el presidente Alberto Fernández y los padres de Lucas González, el adolescente de 17 años baleado por agentes de la policía de la Ciudad en el barrio de Barracas se suspendió tras la triste noticia del fallecimiento del joven.

Cintia, la mamá de Lucas, quien peleaba por su vida en el Hospital El Cruce de Florencio Varela, luego de recibir dos disparos en la cabeza, le escribió esta mañana un mail al jefe de Estado que aceptó recibirla a las 19 en Casa Rosada.

Desde Presidencia, informaron que el mandatario se puso a disposición de la familia y que el encuentro se reprogramará para más adelante.

"Es un caso de 'gatillo fácil' porque no pueden sacar un arma y dispararle a unos pibes. Tiraron a matármelo. Esa gente (por los policías) no está capacitada para andar con un arma", había dicho Cintia ante la prensa.

"No hay esperanza, no tiene signos vitales, está muy mal, hay que esperar, está en manos de Dios", manifestó desconsolada la madre del adolescente, un futbolista de las inferiores del club Barracas Central.

El Hospital El Cruce, de Florencio Varela, emitió este mediodía un parte médico en el que aseguraba que el chico permanecía en estado "crítico", “ventilado mecánicamente” y con “medidas de soporte vital”, y aclaró que ayer ingresó con un “deterioro neurológico agudo secundario a herida” procedente del Hospital General de Agudos Dr. José María Penna de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En tanto, durante esta mañana los tres jóvenes amigos de Lucas, que estaban el el auto con él y también fueron perseguidos por la policía, fueron liberados del instituto de menores Inchausti, informó a Télam la abogada que los representa, Lorena Blanco.

El hecho ocurrió ayer a las 9.30 cuando, en circunstancias que aún son materia de investigación judicial, el adolescente y tres amigos se movilizaban en un Volkswagen Suran azul y, al detenerse en un kiosco situado sobre la calle Luzuriaga, de Barracas, fueron interceptados por efectivos de civil de la Comisaría Vecinal 4C quienes, según su versión, creyeron que iban a cometer un robo.

La policía dijo que los jóvenes se negaron a ser identificados, embistieron con el vehículo a dos efectivos y tras una persecución a los tiros que se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel, el futbolista fue hallado herido de dos tiros en la cabeza en el asiento del acompañante, dos de sus amigos fueron detenidos y un tercero escapó, aunque más tarde se presentó en sede policial con su madre y quedó aprehendido.

Esta mañana, Javier, padre del chico que manejaba la Suran, dijo a Télam que según le adelantaron en el juzgado de menores que tiene la causa, su hijo y los otros dos jóvenes "declararán como testigos en la causa en la que se investiga el accionar policial".

Ayer, tras conocerse el hecho por fuentes policiales, la primera información indicaba que a raíz del episodio dos policías resultaron heridos con politraumatismos leves al ser embestidos por los chicos cuando quisieron detenerlos porque supuestamente estaban armados.

Según la policía, en el auto de los chicos fue hallada una réplica de plástico de un arma, pero la mamá del adolescente herido dijo que nunca pudo haber sido vista por los agentes porque la hallaron en el baúl. "La encontraron recién a la noche, una réplica y en el baúl", dijo Cintia, al considerar que el arma fue "plantada"

Al igual que Cintia, los demás familiares de los chicos detenidos rechazaron la versión policial y aseguraron que no habían cometido ningún delito y que acaban de salir de un entrenamiento, ya que se habían ido a probar a las divisiones inferiores de Barracas Central.

Ante esta situación, el Juzgado de Menores 4, a cargo del juez Alejandro Cilleruelo, separó a la Policía de la Ciudad de los peritajes y ordenó que todos los trabajos forenses fueran realizados por peritos de la Policía Federal Argentina (PFA).

El juez ordenó el secuestro de las armas reglamentarias de los policías que participaron en el hecho y que se les practiquen estudios de dermotest para determinar cuál de ellos efectuó disparos.

En tanto, desde la Coordinadora contra la Represión Policial Institucional (Correpi) denunciaron que se trata de un nuevo caso de "gatillo fácil".

"Otra vez la misma historia. La policía de la Ciudad disparó contra unxs chicxs que volvían de jugar al fútbol en Barracas. Uno de ellos está gravemente herido en el Hospital Penna. No es un confuso episodio, es gatillo fácil", publicó el organismo en sus redes sociales.

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