Mauricio Macri continuará su campaña como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sin apoyos nacionales, pero intentará demostrar que también tiene tantos aliados como Aníbal Ibarra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El empresario, que se postula a jefe de Gobierno de la Capital Federal, eludió el sábado asistir a un acto de candidatos de sus listas en apoyo a Néstor Kirchner. Tampoco formalizó acuerdo en su momento con Ricardo López Murphy, quien terminó concretando su adhesión a Patricia Bullrich para que compita por el sillón de Ibarra.
Con el peronismo porteño oficial, rechazó hasta la posibilidad de que le adosaran una tira propia de candidatos a la fórmula Macri-Rodríguez Larreta y con el menemismo, no evitó que se lanzara a la carrera Gerardo Sofovich en representación de ese sector, candidatura que terminó desarmando la lista del PJ Capital. Macri, sin embargo, piensa dar mayor impulso a su campaña política, ante el nuevo calendario de votación, el 24 de agosto próximo, con una serie de actos separados de acuerdo con las extracciones de sus adherentes.
Hará una presentación con los partidos chicos de centro, que son los que integran el Movimiento Federal y votaron a L. Murphy en la elección nacional, pero no votarán a Bullrich en la porteña. Luego se propone otro acto con los peronistas que surtieron sus boletas antes de la postergación de los comicios -las que deben ser presentadas nuevamente y pueden cambiarse-que no es más que una porción de kirchneristas de la Ciudad. Creen los macristas que con esa demostración, ante un eventual Kirchner presidente, gozarán de la admisión del titular de la Casa Rosada, si ganara el ballottage.
Sin embargo, Macri rechazó la propuesta de algunos de sus allegados de mantener una entrevista con el gobernador de Santa Cruz antes del resultado de la segunda ronda nacional.
•Contrasentido
De todos modos, queda claro que será Ibarra el candidato del oficialismo si ganara Kirchner esa vuelta, con el contrasentido de que el actual jefe porteño no incorporó al kirchnerismo en sus listas. El gobernador de Santa Cruz se mantendría -a la inversa de Macri-distante de la voluntad de sus adeptos, dejando que participen de distintas listas, ya que entre sus equipos tiene a dos postulantes en competencia con Ibarra, por ahora, como Rafael Bielsa y Gustavo Béliz.
Otro de los actos que prepara Macri es con los radicales, a los que también incorporó en sus listas, un grupo de jóvenes de la ex Franja Morada que sin dejar de llevar las banderas de la UCR a los escenarios de campaña, se incorporó al macrismo.
Con ese surtido, el candidato a jefe porteño intenta mantener a su propio partido al margen de las internas grandes, pero demostrar al mismo tiempo que tienen tantos o más socios que su rival Ibarra.
•Reacomodamiento
Aunque en un principio el empresario resistió la posibilidad de rearmar las listas de candidatos a legisladores porteños y diputados nacionales en función a la nueva fecha, sus asesores esperan el resultado de la elección del próximo domingo, para reacomodarse.
Mientras tanto, como hasta ayer Eduardo Duhalde no cambió la fecha de elecciones a diputados nacionales por la Capital Federal para hacerla coincidir con la del distrito porteño, el macrismo, como otras listas, debieron continuar los trámites ante la Justicia Electoral, como si la elección en esa categoría se realizara el 8 de junio próximo, tal como está programada.
Dejá tu comentario