ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

15 de mayo 2006 - 00:00

Manifestantes a favor y en contra alteran el Congreso

ver más
El Congreso funcionará esta semana al ritmo de las presiones de manifestaciones y marchassobre dos casos clave, independientes entre sí. El primero será la remoción de María del Carmen Alarcón de la Comisión de Agricultura -por haberse rebelado a la política ganadera del gobierno siendo hasta ahora oficialista- y 24 horas después la ratificación en el Senado del DNU con el que Néstor Kirchner creó AySA, la nueva empresa de aguas, trámite que está demorado y que despertó la impaciencia de José Luis Lingieri que convocó a una presencia masiva de empleados en los palcos para la sesión del miércoles.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Mañana la Comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados tiene que reunirse para analizar el programa de normalización del comercio de carne bovina. Esa es la convocatoria formal, pero en realidad se producirá allí el momento más tenso de la ruptura entre la peronista reutemannista Alarcón y la conducción del bloque Frente para la Victoria cuando el kirchnerismo pida elegir un nuevo presidente para ese cuerpo.

A Alarcón le pidieron su renuncia por criticar el plan de gobierno para el sector ganadero y, entre otras rebeldías recientes de la santafesina, por haber atestiguado en la causa por la investigación de la Cuota Hilton contra Miguel Campos.

Agustín Rossi espera que la diputada renuncie mañana a la presidencia de esa comisión evitando un escándalo que ya le ha provocado demasiados costos políticos al oficialismo, los que por otra parte se hubieran evitado haciendo sólo un poco de política para manejar el caso. En su lugar asumiría Carlos «Cuto» Moreno.

  • Votación

  • Si esa renuncia no se produce, Rossi y Alberto Balestrini tienen decidido poner a votación la elección de un nuevo titular de la comisión, y para ello cuentan con el aval de todos los representantes del oficialismo en ese cuerpo: «Alarcón tiene que dar un paso al costado y permitir colocar en ese lugar a alguien que defienda las políticas del Poder Ejecutivo», repite Rossi desde hace días.

    El momento no será el mejor para organizar un escándalo político. En ese mismo momento estarán presentes distintas entidades del sector agropecuario para debatir el Programa de Normalización de Carne Bovina. No es mejor escenario para sacar por la fuerza a un legislador de su cargo. Eso es lo que sucederá puertas adentro.

    Pero afuera, en la esquina de Rivadavia y Riobamba, el kirchnerismo deberá enfrentar otra presión. A la convocatoria que hizo la diputada bonaerense Marina Cassese -integra el Justicialismo Nacional- para que legisladoras salgan a la calle a defender a Alarcón de los «atropellos» del oficialismo, se sumará otra marcha que involucra también a productores.

    Uno de los grupos que confluirá es Pampa Sur -que Alarcón integra junto al duhaldista Miguel Saredi-, justamente la entidad desde donde la diputada santafesina emitió las críticas más duras a la política ganadera del gobierno, especialmente contra la prohibición a las exportaciones de carne. Será exactamente a la misma hora en que comience la reunión de comisión.

    Un día después la actividad se trasladará al Senado con la votación final para ratificar el DNU y el estatuto de creación de Agua y Saneamientos Sociedad Anónima. Después de dos semanas de demora -una, porque el oficialismo no se terminaba de poner de acuerdo en algunas cuestiones técnicas espinosas del decreto y, la otra, por la ausencia de Cristina Fernández de Kirchner que quiere participar en el debate-, el decreto llegará al recinto para su ratificación final.

    La aprobación está asegurada, pero será uno de los debates más duros de los últimos tiempos. El radicalismo -que en Diputados impulsa una nueva ley marco para la empresa- y algunos partidos provinciales, insistirán con la falta de controles sobre esta nueva sociedad anónima bajo control del Ministerio de Planificación y en errores técnicos en la redacción de los decretos.

    Pero para asegurarse que la presión sobre los senadores sea efectiva, el líder del sindicato de Obras Sanitarias, Lingieri -que sigue avanzando dentro de la estructura de la empresa desde la estatización- convocó a los empleados y directivos de AySA. Algunos estarán en la plaza esperando la votación, pero todos los que entren ocuparán los palcos del Senado.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias