La tensión entre el intendente Carlos Arroyo y la secretaria de Desarrollo Social, Vilma Baragiola, reflejaron las feroces internas que se viven en Cambiemos de Mar del Plata. (foto: gentileza quedigital)
El cierre de listas para concejales del frente Cambiemos en Mar del Plata provocó una crisis en el gabinete del intendente Carlos Arroyo con olas de posibles renuncias. Según revelaron medios locales, la pelea entre el PRO, la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el partido vecinalista Agrupación Atlántica (AA) que lidera el jefe comunal, derivaron en una amenaza de renuncias masivas en el gobierno de la municipalidad de General Pueyrredón.
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Durante las negociaciones previas a la inscripción de nóminas, Arroyo aceptó conformar una lista única a concejales encabezada por la secretaria de Desarrollo Social local, la radical Vilma Baragiola, pero reclamó como condición el segundo y cuarto lugar para sus fieles de la AA. Allí, tenía previsto ubicar a su yerno, Mauricio Loria, y al secretario del Consejo Deliberante, Juan Tonto. Pero a último momento del sábado, minutos del vencimiento de la anotación de candidatos, los alfiles de Arroyo quedaron relegados al sexto y octavo puesto, respectivamente, casi sin chances de lograr una banca. Estiman que en octubre entrarán hasta el quinto inclusive.
En reemplazo, sorpresivamente ingresaron el macrista puro Guillermo Volponi, actual titular del Ente Municipal de Deportes (Emder), al 2° lugar; la carrioista Angélica González en la tercera ubicación; el joven abogado radical Ariel Martínez Bordaisco al 4°, y la actual concejal y presidenta del bloque de concejales de la UCR, María Cristina Coria, en el 5°. Bordaisco fue promocionado por el diputado provincial de Cambiemos y dirigente de Franja Morada Maximiliano Abad. Coria es del riñón de Baragiola.
Las listas de Cambiemos en la provincia cargan con la pluma de Federico Salvai y Axel Campbell. Sin embargo, la furia del intendente es contra Baragiola, a quien acusó de traición y le soltó la mano. En respuesta, la secretaria que alguna vez fue protagonista de un escándalo con cámara oculta, anunció que dejará el cargo y amenazó con provocar la renuncia de una veintena de funcionarios radicales, que hoy están en la administración de Arroyo. En la primera línea del gobierno municipal el radicalismo aporta a los secretarios de Gobierno, Alejandro Vicente; de Obras, Guillermo de Paz, y de Hacienda, Gustavo Schroeder. Además, posee cargos en segundas y terceras líneas.
El objetivo de Baragiola fue vaciarle el gabinete, aunque por ahora no pudo. El director del Emder Volponi también habría intentado provocar una renuncia masiva en el Ente a menos de un mes del inicio de las vacaciones de invierno. El secretario de Gobierno Vicente logró calmar las aguas y pidió un tiempo de espera en medio de la guerra para dialogar con el intendente. Arroyo debe regresar en las próximas horas a Mar del Plata. Se va a encontrar con el mar revuelto.
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