17 de agosto 2001 - 00:00

Menem: "Me difaman con una fantochada"

Carlos Menem reapareció por una radio desde su lugar de cautiverio a disposición del juez Jorge Urso, que investiga presuntos delitos en la venta de armas a países bajo embargo en la década pasada, para negar la versión que le señala como propietario de una empresa no declarada en la isla española de Mallorca. En diálogo por radio «Colonia» se quejó de que los datos aportados a la Justicia por la legisladora Elisa Carrió, que preside una comisión parlamentaria que investiga operaciones de lavado de dinero en la Argentina, son «maniobras producto de una trama siniestra».

Periodista: ¿Tiene ganas de hablar de algo, no?


Carlos Menem:
Hay tantas, tantas difamaciones, versiones de mentiras, esto que ha salido últimamente es una verdadera fantochada que nada tiene que ver con la realidad: este informe de una sociedad que no sé si existe...

P.: ¿La de Mallorca?

C.M.: Sí, Mallorca, donde se nos atribuye por lo menos a mí y a Ramón Hernández una sociedad fantasma que no existe. En mi vida llevo muchos años en el mundo de la política, no saqué un solo centavo de la Argentina. Pero es fácil, eso se puede armar en una computadora, poner el nombre de algún escribano y meterle una firma y darlo a conocer a los medios. Esto es una enormidad, se juega con la dignidad, la honorabilidad, la fama de las personas... no es la primera vez que me sucede. Ya los militares, en la época del Proceso, me tuvieron cinco años preso injustamente y también hicieron lo mismo, me inhibieron el uso de mis bienes, en la disposición de mis bienes, me quitaron el título de abogado en los años que estuve preso, no pude ejercer la profesión ni tan siquiera por interpósita persona. Y bueno, el daño fue tremendo, hubo que remontar esa situación para poder, nuevamente, incursionar en el mundo de la política.

Pero yo espero que pronto se acabe esto, lo más rápido posible y que se publique en títulos de tapa como se ha publicado esta inmundicia, esta basura que nada tiene que ver con la realidad.

P.: ¿Usted desmiente que no tiene empresas ni cuentas?


C.M.:
Pero ni empresas... La única empresa que tengo, Mauro, es la empresa que yo heredé de mis padres, es la bodega en Anillaco que, por otra parte, está funcionando medianamente bien, no da grandes ganancias pero por lo menos sirve para mantener un personal que vive de esa empresa, que trabaja todos los días, y que nos da la posibilidad de estar presente en muchos eventos internacionales donde los vinos de La Rioja también tienen presencia y algún tipo de posibilidad de llegar a esos mercados nacionales e internacionales.

P.: ¿Quién cree que está atrás de todo esto?


C.M.:
Y, es lo que tiene que investigar el juez. El juez no puede recibir un informe así sin verificar previamente si es cierto o no pero, bueno, fue dado a conocer a los medios antes de que llegue a manos del juez. El juez había decretado el secreto del su-mario, se violó ese secreto, yo creo que hay ahí una transgresión muy grave, gravísima..., se dio a conocer el informe antes, reitero, de que lo conozcan mis abogados...

Y bueno, ahora hay que pagar las consecuencias de una imprudencia y de una manifiesta difamación por parte de quienes han elaborado en base a una computa-dora, supongo yo, tengo las fotocopias de ese informe, y lo han distribuido en forma alevosa y miserable, por supuesto, sin tener en cuenta, reitero, todo lo que uno trabajó durante muchos años por mi provincia, por mi país... No es la primera vez que estoy preso, es la tercera vez y jamás, nunca se pudo acreditar nada de las enormes barbaridades que se volcaron en contra de mi persona.

P.: Le noto un tono muy amargado.


C.M.:
No, no amargado, no, no, indignado. Con bronca porque no se puede jugar así nomás con la fama, la dignidad, la honorabilidad de las personas, el buen nombre. En todo caso, el juez tendría que apresurar los tér-minos de esta investigación y sancionar a los responsables de esta maniobra que es, evidentemente, producto de una trama siniestra.

P.: Ya terminamos porque no quiero que usted se meta en líos por mi culpa...


C.M.:
Quiero que la gente se quede tranquila con este tema, aquí no hay absolutamente nada de lo que se dice en ese libelo que es una difamación totalmente gratuita, torpe, para tratar de dañar a quien transformó la Argentina, y yo les puedo asegurar a todos, absolutamente a todos, que jamás me valí de mis funciones, para quedarme con lo que no me corresponde.

P.: ¿Tiene opinión formada sobre la diputada Carrió?


C.M.:
Creo que evidentemente se le ha ido un poco la lengua, no puede ser que a la par de esta especie de misticismo que la embarga, también ejerza una especie de mitomanía, ¿no? No se puede mentir tan alevosamente.

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