20 de diciembre 2002 - 00:00

Menem y los gobernadores

Debemos retornar al concepto federal de la política, ya que en este marco es insuficiente el federalismo político. Tendremos que alcanzar también el federalismo económico. Es innecesario señalar que Carlos Menem ha sido durante toda su trayectoria política un referente principal de la tradición federal en el país. Yo pertenezco a la misma tradición de integración y es por eso que nuestro proyecto es el que mejor garantiza la convivencia armónica y plural de las distintas provincias del país en un marco federal fortalecido.

La decisión de encarar una administración federal inexorablemente tendrá que pasar por una nueva relación Nación-provincias. Por eso cuando asuma como jefe de Gabinete tendré la misión de recrear ese vínculo al igual que la reforma del Estado.

La nueva relación Nación-provincias debe tener dos instrumentos básicos: una nueva ley de coparticipación federal y una ley de disciplina fiscal que fije con claridad los límites de endeudamientos del gobernante.

Los estados provinciales deberán recuperar la recaudación impositiva, en forma gradual y progresiva. Esta transferencia de obligaciones también determinará una transferencia de responsabilidades.

De esta manera habrá premios y castigos, públicos y notorios en cuanto a saber administrar los fondos que se recaudan en cada territorio provincial. Se podrá determinar con claridad meridiana el estado económico y financiero de cada provincia para terminar con esta mentira de que las provincias en forma generalizada son culpables del déficit del Estado.

La recaudación coparticipable deberá estar fuera del presupuesto del Estado para evitar, como viene sucediendo en los últimos tiempos y con más evidencia en este gobierno, que los gobernadores se transforman en mendigos del presidente. De esta manera no existirá discusión económica alguna, cada provincia recibirá automáticamente su nivel de coparticipación federal.

• Regionalismo

En cuanto a la regionalización haremos realidad el espíritu de la Constitución de 1994. Nuestro concepto de región pasa por un proyecto de unidad geo-económica y productiva, en modo alguno se reduce al simplismo de unir provincias por decreto o creer inocentemente que ciertos déficit provinciales se solucionan resumiendo Legislatura o concejos deliberantes. Si dos o más provincias deciden unirse en un gesto político e institucional bienvenido sea, pero nuestro criterio de regionalización es superador, tiene que ver con esta unidad geo-económica que diseña un proyecto común en el campo de la salud, las comunicaciones, la producción, las industrias y toda variante que contribuya a potenciar la región.

(*) Candidato a vicepresidente con Carlos Menem

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