Conan, Milton, Murray, Robert y Lucas. La imagen y los nombres de los cinco perros de Javier Milei fueron el detalle que provocó aquel momento que se robó todas las miradas. Era el día más importante en la vida del economista estrella de la televisión, quien había decidido ser candidato a presidente por mandato de Dios. Las urnas y las fuerzas del cielo lo llevaron a estar aquel 10 de diciembre de 2023 jurando ante la asamblea legislativa, cuando ocurrió una escena atípica e inesperada por propios y extraños.
Milei y Cristina: de las risas en la asunción a los duros cruces en X
Los perros en el bastón presidencial generaron una reacción de risas entre ambos aquel 10 de diciembre. Luego, tras medirse "off the récord", pasaron al plano del enfrentamiento directo en las redes.
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Milei y Cristina, el 10 de diciembre, a las risas.
Milei ya había recibido los atributos de manos de Alberto Fernández. A su izquierda, de traje sastre blanco impoluto observaba los movimientos la vicepresidenta electa, Victoria Villarruel. De rojo furioso, Cristina Fernández de Kirchner sacaba sus manos de los bolsillos para tomar del brazo al libertario y mirar de cerca el detalle. El cuadro lo completaba el presidente saliente de fondo, quien parecía no advertir lo que luego se iría a viralizar hasta el cansancio. ¿Qué había pasado entre Cristina y Milei? ¿Qué fue lo que provocó la risa casi a carcajadas de Cristina y la respuesta al unísono del Jefe de Estado recién llegado?
Los perros de Milei, el fallecido Conan y sus cuatro clones, estaban impresos en el bastón presidencial. Amante también de los perros, el detalle llamó la atención y causó la gracia de Cristina que, por una combinación de curiosidad e incredulidad, tuvo que mirar por segunda vez aquel trabajo de orfebrería.
Pasaron los días y el gobierno de La Libertad Avanza prendió la motosierra prometida e inició un proceso frenético y sin precedentes de ajuste fiscal, devaluación y licuación de salarios y jubilaciones.
Cristina volvió “a casa”, es decir al Instituto Patria, como dijo y mostró en su cuenta de TikTok el 14 de diciembre. Allí se recluyó sin apariciones ni declaraciones públicas durante casi dos meses.
Mensajes desde el pasado
Cinco días después de volver al llano, el 15 de diciembre, CFK subió un recuerdo en sus redes sociales que pasó como uno de los tantos que suele realizar en cada aniversario, cumpleaños o hecho histórico del gobierno de su esposo. Sin embargo, analizado a la luz de los acontecimientos y como casi todos los movimientos de la expresidenta, aquella onomástica traía un claro mensaje que luego profundizaría con la publicación de un “documento de trabajo”, en el que daría a conocer por primera vez su mirada sobre el gobierno de Javier Milei y la situación económica.
El post en cuestión se titulaba “Un día como hoy” y estaba acompañado del video del anuncio de Néstor Kirchner del pago de la deuda total con el FMI, el 15 de diciembre del año 2005. En su discurso, el expresidente resaltaba la importancia de sacar al Fondo Monetario del rol de auditor de las cuentas de la Argentina y hablaba del “fracaso de la convertibilidad”.
Se refería al FMI como “promotor y vehículo de políticas que provocaron pobreza y dolor en el pueblo argentino” y a un país condenado por “el ajuste permanente”, con resultados de “pobreza, exclusión, indigencia y destrucción del aparato productivo”. Era un Kirchner que venía del pasado a decir lo que pasaría en el futuro cercano del Milei presidente.
Cristina se mantuvo con perfil bajo pero muy activa en el Patria. Reuniones con dirigentes, funcionarios/as; consultas con especialistas; análisis de la situación económica; contactos telefónicos muy frecuentes con Sergio Massa y Axel Kicillof y charlas en off con periodistas formaron parte del menú.
Off The Récords
“Cree que la inflación va a ir bajando de a poco”. “Cree que va a haber una segunda devaluación, pero más chica, en marzo/abril y que no va a pasar a precios esa segunda devaluación (…) Cree que en julio va a dolarizar (…) Y Cristina tiene mucho miedo de la violencia que pueda venir. Es su principal preocupación”. El ocho de febrero, esto revelaba el periodista Roberto Navarro sobre lo que pensaba CFK del gobierno de Javier Milei.
Y, para sorpresa de muchos, decía que la expresidenta tuvo elogios sobre Milei respecto de su “técnica política”, porque “nunca va para atrás”. Y agregaba que los dirigentes peronistas “tienen poco coraje” en comparación con la actitud de Milei, a quien, advertía, “no hay que subestimar”. El mensaje enviado por Cristina con aparentes “elogios” a Milei se daba en el mismo momento en que parecía que el pacto con Mauricio Macri para un cogobierno entre el PRO y La Libertad Avanza era inevitable. "No me creo lo que dijo, busca torpedear la fusión con el PRO", le dijo Milei durante su viaje a Roma a Ignacio Ortelli, uno de los corresponsales argentinos en aquella gira presidencial. La interpretación del libertario no estaba alejada de la realidad. “Es cualquier cosa menos tonto”, admitieron entonces a Ámbito en el entorno de CFK.
Con off the récords, a través de periodistas, era la primera vez que se cruzaban Cristina Kirchner y Javier Milei. Los adversarios empezaban a medirse.
Documento con citas a Alberdi
Con una centralidad política y manejo de la agenda pública total, la ofensiva de Javier Milei parecía imparable. Hasta que el 14 de febrero, una jugada puso por primera vez al presidente y a sus funcionarios a la defensiva: “En el día de San Valentín y, como siempre, enamorada de la Patria comparto con ustedes el documento de trabajo “Argentina en su tercera crisis de deuda. Cuadro de situación. Va con cita de Juan Bautista Alberdi”. Era la primera aparición formal de Cristina con duras críticas a la política económica y advertencias sobre los riesgos de una dolarización, entre otras cosas. Por primera vez el gobierno nacional se veía obligado a abandonar su propia lógica y salía a defenderse con ataques a la exmandataria.
“Tomar capitales a préstamo para reemplazar los capitales destruidos por la crisis, no es remediar la pobreza, sino agravarla; la riqueza de otro no es la riqueza del país. La deuda representa más la pobreza que la riqueza. Endeudarse no es enriquecerse, sino exponerse a empobrecerse por la facilidad con que siempre se gasta lo ajeno”, decía la cita de Juan Bautista Alberdi que abría el documento en cuestión. Alberdi, a quien Javier Milei decía tener como uno de sus referentes.
Showman mediático
¿Por qué Milei no se enojó? La pregunta se la hicieron a Cristina unos días después de la publicación del documento un grupo de interlocutores con los que se reunió para analizar la realidad. En aquel trabajo, CFK había calificado al presidente como un “showman mediático” y, consultado en una entrevista, él había minimizado el calificativo. La respuesta de Cristina dejó la imagen de una suerte de adversarios que se respetan, de polos opuestos que, en algo, se atraen. “Él reconoce en mí alguien que dice lo que piensa. Y yo creo que él es igual”, lanzó ante la mirada atenta de los presentes.
Luego, la expresidenta sentó posición y advirtió que la mejor estrategia para disputar con Milei es no subestimarlo. “Tratarlo de loco es hacerle un favor”, consideró en aquella charla. Y evaluó que la presidencia del libertario es una “aventura personal”. Como si el presidente no tuviera nada que perder, lo que cual es constitutivo de su conducta. Es decir, la importancia de la dimensión personal que hace al Milei político.
Firmó, cobró y lo pescaron
Veinticuatro días después de aquel día de San Valentín, la diputada Victoria Tolosa Paz reveló que Javier Milei había firmado un decreto en el que aumentaba su sueldo y el de sus ministros un 48% en los meses de enero y febrero. El escándalo ganó volumen político cuando al presidente se le ocurrió echarle la culpa a Cristina del incremento que él mismo se había otorgado. "Me acaban de informar que producto de un decreto firmado por la ex presidenta Cristina Kirchner en el año 2010, que establecía que los cargos políticos siempre debían cobrar más que los empleados de la administración pública, se otorgó un aumento automático a la planta política de este gobierno", tuiteó Milei.
La respuesta de CFK no se hizo esperar. “Lo hacía más valiente Presidente. Resulta que se descubre que usted y sus funcionarios se aumentaron el sueldo un 48% ¿y no se le ocurre mejor excusa que echarme la culpa a mí, por un decreto que firmé hace 14 años? Mejor ni le digo a quién me hace acordar, con esto de echarle la culpa a una mujer. Más casta y menos original no se consigue”, disparó CFK en su cuenta de X.
Era la primera vez que ambos dirigentes se cruzaban en forma directa.
Fiel a su estilo y personalidad, el presidente dobló la apuesta y se quejó porque Cristina lo tenía bloqueado.
“Señora @cfkargentina, para hablar de valentía primero tiene que nombrar a la gente que critica y después desbloquearme en Twitter. Además, podría empezar también por hacerse cargo una vez de que usted es la responsable directa de la gestión 2019-2023, es decir, del peor gobierno de la historia argentina, al haber puesto al presidente Alberto Fernández y haberlo acompañado en la vicepresidencia durante los cuatro años logrando tan mal resultado para todos los argentinos que ni siquiera pudo presentarse a la reelección. Saluda a usted muy atentamente, JM.”
Eran las siete de la tarde del sábado 9 de marzo. Cristina volvió a responder y el tono del intercambio comenzó a endurecerse.
“Ay Presidente... usted quiere pelearse conmigo para que no hablemos del decreto que firmó dándose un aumento del 48% a usted y a sus funcionarios mientras pulveriza las jubilaciones y los salarios de los argentinos... y de las argentinas también. Admita que firmó, cobró y lo pescaron. Mire acá le reproduzco los dos decretos que firmó junto a su amiga y ministra de Desarrollo Social y su Jefe de Gabinete, porque... quiero pensar que usted lee lo que firma, no? En el de enero no incluyó expresamente a las autoridades, y en el de febrero se incluyó usted y sus funcionarios. Como verá el decreto que yo firmé hace 14 años no tiene nada que ver. Saludos cordiales a usted y a su gabinete”.
Pasada la media noche, Milei volvió a la carga y amenazó a la expresidenta con sacarle la jubilación.
"Hola @cfkargentina. Acabo de anular los aumentos de sueldo de todo el gabinete nacional. Ya que la vi tan preocupada por las jubilaciones ¿qué le parece si le anulo los $ 14.000.000 que cobra usted de jubilación de privilegio y le asigno una jubilación mínima? Estimo no va a quejarse".
Al día siguiente, a las 13 hs. CFK volvió a tuitear. Irónica, aconsejó al presidente de la Nación.
“Buen día Presidente. Hoy por la mañana pude leer el posteo que me dedicó… ¡A las 0:30 de la madrugada! ¿Qué hacía presidente a esa hora amenazando por redes? Me hizo acordar a una canción de Los Redondos: “Alien Duce el pequeño gran matón de la Internet”. Cálmese Presidente, en ese lugar que usted hoy tiene el honor de ocupar, hay que tener templanza y sobre todo estar tranquilo y descansar en los horarios habituales que lo hace la gente. Créame que es muy dura la tarea de gobernar la Argentina. Y lo que menos necesitamos hoy, es un presidente amenazando por internet”.
Así, aquellas consideraciones off the récord de Cristina sobre la valentía de Milei parecían quedar atrás. El duelo público marcó el primer capítulo de una historia que, a 100 días de iniciado el gobierno de La Libertad Avanza, recién empieza a escribirse.




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