Molotov en piquete incendió a Castells
El piqueterismo criollo volvió a tomar protagonismo en la política nacional. A las masivas protestas y cortes de calles de los grupos opositores se sumó ayer un episodio violento que culminó con Raúl Castells prendido fuego, revolcándose en un charco e internado en terapia intensiva con 20% de su cuerpo quemado. Son imágenes brutales, que ya forman parte del paisaje cotidiano de los argentinos. La práctica del piquete forzado se apoderó de las rutas de Gualeguaychú y Colón en el conflicto por las papeleras, modalidad que perjudica los intereses argentinos en el diferendo con Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y ahora las organizaciones de desocupados planean un megapiquete en Plaza de Mayo para recibir 2007. Mala forma de empezar -y terminar-el año.
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Juan Carlos Blumberg visitó ayer a Raúl Castells en el Instituto del Quemado de la Capital
Federal, tras los incidentes en el mercado informal de La Salada. En la foto, junto a Nina
Peloso, esposa del piquetero.
El dirigente social inicialmente fue trasladado al hospital Oscar Allende, ubicado en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, pero luego fue derivado al Instituto del Quemado.
El director de este centro asistencial, Juan Carlos Ortega, señaló que «Castells está en terapia intensiva por seguridad».
«Se encuentra en una etapa de rehidratación y no tiene problemas de comunicación. Su evolución se dará entre los próximos 15 a 30 días», señaló Ortega.
Previamente, el médico de guardia del hospital Allende, Carlos Flores, indicó que «sufrió heridas graves en la mitad superior del cuerpo». «Me tiraron con un lanzallamas.
Me tiró la Policía a menos de un metro de distancia, porque estábamos defendiendo que no cerraran un comedor comunitario», dijo el líder piquetero en declaraciones a un canal de TV por cable, mientras se encontraba en una camilla, con vendas en la cabeza.
«¿A ustedes les parece que por un comedor me hagan esto? No tienen vergüenza. Este gobierno no tiene vergüenza. Tirar con un lanzallamas a menos de un metro de distancia, cuando yo solamente estaba parado pidiendo que no cerraran el comedor», disparó el piquetero.
Según se informó, Castells fue el único de los piqueteros que estaban en ese lugar que resultó herido. Al ingresar a la guardia, fue anestesiado para poder realizarle una limpieza en la piel, puesto que recibió quemaduras «muy importantes» en toda la parte superior del cuerpo, de acuerdo con lo indicado por fuentes médicas.
El local que defendió Castells tenía una orden de desalojo del juez en lo civil y comercial Daniel Romanello, aunque unos 50 manifestantes resistieron el operativo de la Policía.



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