12 de marzo 2008 - 00:00

Mordaza de Bergoglio a obispos en crisis por nuevo embajador

Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio deplora varias prácticas políticas de Néstor Kirchner, entre ellas su autoritarismo y férreo control sobre la libertad de expresión de sus funcionarios. Pero el jefe del Episcopado también imita al ex presidente: ayer, en la primera reunión del año de la Iglesia Católica, el jesuita les ordenó a los obispos guardar silencio sobre todos los temas que enfrentan a la curia con el gobierno del matrimonio Kirchner.

Nostálgico, Bergoglio quiere aferrarse a esa ilusión de tregua política que representó la audiencia con Cristina de Kirchner apenas iniciado su mandato y por eso reclamó a los integrantes de la 149a Comisión Permanente del Episcopado silencio sobre temas espinosos, como el conflicto por el rechazo del plaácet de embajador ante el Vaticano del divorciado Alberto Iribarne, el futuro del obispado castrense, el aborto, las papeleras y hasta el consumo de drogas.

  • Prudencia

  • Desde la sede episcopal de la calle Suipacha en la Capital Federal, revelaron que Bergoglio pidió a los obispos prudencia y silencio sepulcral sobre los frentes abiertos con el gobierno luego de la audiencia con la Presidente. De hecho, el Episcopado no tenía hasta ayer previsto emitir siquiera un comunicado formal sobre el resultado de las deliberaciones y se limitará a repetir la lista de temas netamente pastorales anunciada hace una semana. Sin embargo, y pese al cerrojo político dispuesto por Bergoglio, los pasillos del Episcopado se llenaron ayer de indignación ante uno de los más católicos ministros del gabinete kirchnerista, Aníbal Fernández. El titular de la cartera de Justicia fue el encargado de defender en Viena ante la ONU la despenalización del consumo de drogas apenas un día después de que el Vaticano tipificara como pecado colectivo el flagelo de los estupefacientes.

    Tras la audiencia entre Cristina de Kirchner y la mesa ejecutiva de la cúpula eclesiástica en diciembre en la Casa Rosada, parecía que la relación iba a mejorar. Incluso la ex primera dama mandó a encajonar en el Congreso todos los proyectos vinculados a salud reproductiva, veda legislativa que ya fue levantada. Enseguida trascendió el conflicto por la postulación de Iribarne, polémica que Bergoglio quiere circunscribir al nuncio apostólico Adriano Bernardini para no afectar la relación entre el Ejecutivo y su Episcopado.

  • Temas aplazados

    Ahora, todos los temas espinosos con el gobierno fueron aplazados hasta la próxima Asamblea Plenaria del Episcopado, prevista para el 7 al 11 de abril en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de Pilar. Ayer, una de las tareas que encararon los obispos fue definir el temario de ese próximo encuentro. De la reunión, la 149ª de la Comisión Permanente, participaron Bergoglio y otros 25 obispos: los que integran la Comisión Ejecutiva más los titulares de las comisiones más importantes de la institución y representantes de las regiones pastorales.

    Según se informó oficialmente, los obispos se abocaron a la preparación, a nivel local, de la Misión Continental propuesta por la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Luego, los obisposescucharon un informe del presbítero Enrique Eguía Seguí sobre la reciente reunión de presidentes de las conferencias episcopales latinoamericanas, realizada en Bogotá, Colombia, donde se hizo un fuerte llamado a la paz y la concordia entre los pueblos tras el conflicto andino. Asistieron también a una presentación del cardenal Bergoglio sobre las iniciativas evangelizadoras y a un informe de la Comisión Episcopal de Catequesis.
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