16 de diciembre 2005 - 00:00

Moyano vota en contra de lo que le pide a Kirchner

Hugo Moyano
Hugo Moyano
La última vez que la conducción de la CGT visitó a Néstor Kirchner y a Alberto Fernández, Hugo Moyano presentó un pliego de reclamos entre los cuales se destacaba la modificación del mínimo no imponible para el pago del Impuesto a las Ganancias. Los sindicalistas pretendían que el piso para tributar se levantara desde $ 2.230 hasta $ 4.400 en el caso de los contribuyentes casados y desde $ 1.835 a $ 3.600 en el caso de los solteros. Insistió Moyano con el pedido.

Por eso llamó la atención que ayer el numen intelectual de Moyano y diputado de su corazón en la Cámara, el abogado laboralista Héctor Recalde, votara en contra de esa iniciativa que la propia CGT había reclamado formalmente. Lo mismo sucedió con el gremialista Francisco Gutiérrez, el líder reivindicativo de la UOM, que por un momento olvidó sus ínfulas. La conducta de Recalde y de Gutiérrez fue seguida por otros amigos de Moyano, como los diputados que responden a Adolfo Rodríguez Saá, quien en 2003 era el candidato a presidente de este sector del gremialismo, en contra inclusive de Kirchner, a quien hoy veneran.

• Llamativo

El comportamiento de Recalde y de Gutiérrez fue llamativo. Mientras ellos se oponían al aumento indirecto de salarios que supone ese reajuste en el mínimo no imponible de Ganancias, diputados más cercanos al empresariado votaron a favor de esa modificación. Es el caso del macrismo, sobre todo del propio Mauricio Macri y de Federico Pinedo, el presidente del interbloque de ese sector. No fue el caso, sin embargo, de Paola Spátola, quien llegó a su banca desde la lista de Ricardo López Murphy y que ayer ya votaba con el gobierno (¿se insinúa otro caso de «borocotización», esta vez inducido por el Ministerio del Interior?).

La conducta de los diputados de Moyano podría ocasionar, si no lo hizo ya, una crisis en el seno de la CGT. Muchos dirigentes sindicales no entienden por qué los diputados del sector terminaron oponiéndose en la Cámara a lo que la central obrera pidió ante el Ejecutivo. Hay otros que sí creen comprender la contradicción: « Moyano está pagando en el Congreso lo que recibió en el área de Salud, ubicando a sus hombres en la 'caja' de las obras sociales». Esta forma de proceder del jefe del sindicalismo está ocasionando malestar en su entorno. Ya son varios los sindicalistas que sospechan que, mientras Moyano se muestra implacable cuando se trata de defender los intereses de los camioneros, luce como un corderito cuando lo que está en juego es la situación de los trabajadoresque no están arriba del camión. Habrá un planteo la semana próxima acerca de esto, tal vez.

La de Moyano y los sindicalistas no es la única contradicción que planteó el debate sobre el mínimo no imponible. Hasta entre los propios santacruceños hubo dificultades para mantener la coherencia. El diputado Eduardo «Chiquito» Arnold, de esa provincia, exhumó un mandato de diputados de la Legislatura de su provincia avalando la suba en el mínimo no imponible de Ganancias, en beneficio de los asalariados de la Patagonia, que muchas veces tienen sueldos más elevados que el resto del país.

Irónico, Arnold recordó que en su momento fue Kirchner quien había alentado esta iniciativa. Claro, al Presidente nadie le solicitará una reunión para pedirle explicaciones. Una ventaja que tiene sobre Moyano.

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