El ex jefe del Ejército en el último gobierno militar Cristino Nicolaides reclamó ayer que la Justicia «debería investigar las responsabilidades del gobierno de Isabel Perón y quienes la acompañaron antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976» porque ellos ordenaron «aniquilar a la subversión». «La Justicia debería investigar las responsabilidades del gobierno de Isabel Perón y quienes estuvieron en el poder antes del 24 de marzo de 1976 por haber puesto en marcha operativos para aniquilar a la subversión», arremetió el militar de 79 años desde Córdoba, donde prestó declaración indagatoria a pedido del juez federal porteño Jorge Urso. Nicolaides está con prisión domiciliaria en esa provincia y es uno de los imputados en la causa por el denominado Plan Cóndor, el operativo conjunto de las dictaduras latinoamericanas para asesinar a opositores.
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Si bien se negó a contestar las preguntas enviadas por Urso al Juzgado Federal N° 2 de Córdoba, dictó una extensa exposición en la que deslindó culpas en las juntas militares de las dictaduras y dijo que «cumplió órdenes», según el texto al que accedió «Télam». «No ordené el secuestro de nadie ni tampoco tuve en mi comando centros clandestinos de detención», se defendió.
También aprovechó para criticar al actual diputado Miguel Bonasso y al ex jefe del Ejército y ahora embajador argentino en Colombia, Martín Balza. Sobre Bonasso afirmó que fue «un terrorista nunca juzgado que tuvo una alta responsabilidad en la conducción de los montoneros» y citó partes del libro del actual diputado «El presidente que no fue».
Luego, concluyó que ellos «no fueron un grupo de militares enloquecidos que súbitamente y perversamente combatieron a jóvenes idealistas e inocentes movidos por su solo entusiasmo veinteañero».
A la hora de hablar sobre Balza, entendió que el ex jefe del Ejército que primero hizo una autocrítica pública sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas en la dictadura adoleció de «falta de lealtad». «La falta de lealtad es el estigma más grave que puede afectar la vida de un militar», sentenció.
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