Nueva pista reaviva hoy caso por la desaparición de López
-
La Justicia ya analiza el amparo que presentó Ámbito para tener acceso a Casa Rosada
-
Reforma laboral: la CGT pidió apartar a los camaristas que restablecieron la vigencia de la nueva ley
Durso, en tanto, fue convocado dado que en su vivienda de Atalaya la Policía halló prendas manchadas con sangre y que fueron marcadas por los animales dedicados a la búsqueda del testigo que aún hoy permanece desaparecido.
Pajoy y Ortiz, en tanto, fueron citados debido a que ese día habían sido destinados a la custodia de ese lugar el día del operativo.
De acuerdo con el expediente, la Policía habría llegado a Atalaya por los dichos de otro vecino, Rodolfo Buzeta -ya fallecido-, quien señaló haber visto a un hombre mayor el 19 de setiembre a las 9 cerca del Camino de los Silos, una bifurcación de la Ruta 11 para ingresar a Atalaya o la localidad de Magdalena.
En otra declaración, Buzeta aseguró que ese hombre era «el señor de la foto» que la Policía le mostró, y que no era otra que la del testigo desaparecido en esos días.
Pese a todo, la «pista Atalaya» no es la única que se ha trabajado en el expediente y, desde la querella, se recordó que hay otros caminos que no se han investigado.
«Conocimos esta línea cuando ya había pasado todo, en el momento en que accedemos al expediente en enero de 2007. Vemos un procedimiento que no cierra de ninguna manera, con contradicciones en los testimonios y en las actas, respecto de los horarios», dijo a la abogada Guadalupe Godoy, del colectivo «Justicia Ya».
La abogada añadió que «Atalaya sirvió para desviar el reclamo de los querellantes de que se investigue sobre los policías mencionados por López en su declaración y miembros del Servicio Penitenciario interesados en que no se continúen los juicios».
Al pasar al fuero federal, la causa López barajó diversas hipótesis: desde la averiguación de paradero inicial, tanto los querellantes como la fiscalía que interviene en el expediente solicitaron que se profundice la pesquisa sobre el entorno de Etchecolatz.
También se barajó la pista surgida de un cable de un periodista de la agencia «DPA», un rastreo de llamados al penal de Marcos Paz que derivó en una denuncia de la fiscalía contra 13 penitenciarios.
Y, además, la «pista Chicano» relacionada con un agente de inteligencia que fue fotografiado en un acto de organismos de derechos humanos al que concurrió el testigo desaparecido.
Hace un año, el fiscal Sergio Franco había solicitado la detención de 18 policías que López mencionó como represores en sus testimonios, pero ese pedido no fue contestado por el juzgado, según confió a « Télam» una fuente judicial.
Pocos de ellos ya están detenidos en otros expedientes: Miguel Etchecolatz, ya condenado; Hugo Guallama, su chofer, y el médico policial Jorge Alberto Bergés.
Las fuentes mencionaron que permanecen sin ser imputados los policías Raúl Pedro Muñoz, Carlos Alberto Basualto, Oscar Emilio Bravo, Juan Ramón Rodas, Gregorio Urbano Medina, Julio César Pasquale, Héctor Herrera, Julio César Garachico, Manuel Aguiar, Angel Trotta, Carlos «Manopla» Gómez, José Alfredo Orellana y tres policías de apellido Urcola, Ponce y «Rudi» Calvo.




Dejá tu comentario