Juicio "Obra Pública": más testigos rechazan traspaso irregular de constructoras a Lázaro Báez  

Política

Sucesores de Adelmo Biancalani defendieron venta de la firma a Austral. Y en conformación de UTE incluyeron a IECSA de la familia Macri. Nuevamente, testimonios solicitados por la acusación no avalan existencia de delitos.

Los sucesores de la empresa Adelmo Biancalani, una de las más conocidas de obra pública de Chaco, ratificaron que no hubo irregularidades en el proceso de cesión de la mayoría accionaria de la firma a Austral Construcciones de Lázaro Báez, ni en la conformación de las Uniones Transitorias de Empresas (UTE).

En una nueva jornada del juicio de la obra pública declararon como testigos los hijos del fallecido Adelmo Biancalani, el fundador de una de las empresas que en 2006 adquirió Austral Construcciones. Ambos confirmaron que fue la familia la que buscó un comprador para que se hiciera cargo de las deudas.

Durante el debate, de manera semipresencial, hoy se hizo foco en las Uniones Transitorias de Empresas (UTE), como una modalidad común para realizar obras públicas, de las que también participó IECSA, la firma que era de Ángelo Calcaterra, el primo de Mauricio Macri.

Hasta ahora en el juicio que se sigue por la obra pública en el que una de las acusadas es Cristina de Fernández Kirchner, los testigos van derrumbando acusaciones que se hicieron a lo largo del expediente. Desde hace dos audiencias, testigos solicitados por la fiscalía han desvirtuado la sospecha de irregularidades en la compra de empresas constructoras que rodearon a Báez, una de las cuestiones que se había puesto bajo la lupa como originarias del delito investigado.

Fabio Biancalani, que estuvo durante un tiempo a cargo de la administración de la firma Sucesores Adelmo Biancalani antes de ser senador, ratificó que se constituyeron Unión Transitorias de Empresas (UTE), una de ellas con Austral, y recordó que hubo alguna con IECSA.

Antes de su testimonio, su hermana Sandra Biancalani fue contundente al confirmar que el proceso de adquisición por parte de Austral de la mayoría accionaria de la empresa Sucesores de Adelmo Biancalari, fue ante las necesidades por las que pasaba la firma.

Ambos confirmaron que la venta o cesión de la mayoría accionaria a Austral Construcciones se realizó en el marco de un proceso de transparencia, ante la pésima situación financiera de la firma de la constructora de Chaco que estaba en convocatoria de acreedores.

En primer término, Sandra Biancalani, ingeniera, y testigo solicitada por la fiscalía, declaró por videoconferencia desde una delegación de Resistencia. Contó sobre la historia de la constructora fundada por su padre, que se trasladó al Chaco desde 1956 para hacer obra pública en esa provincia.

Cuando falleció su padre en 1996, ella, sus hermanos y su madre se fueron haciendo cargo de la firma.

Sandra fue una de las administradoras judiciales, pero en 2002 cuando la empresa entra en concurso preventivo de acreedores, ella padece un proceso depresivo y asume su hermano Fabio. La testigo contó que ella se dedicó a la recomposición con los acreedores.

“Mi madre estaba desolada y propuso que busquemos un comprador para hacer frente al pago de las acreencias”, resaltó al confirmar que la transparencia del proceso de cesión a Austral.

Explicó cómo fue la venta tras una reunión con Julio Mendoza en el pasaje Carabelas al 200 la sede de Austral Construcciones en Buenos Aires. Arreglaron una cesión del 55 por ciento de la empresa.

La carta de intención se concretó en mayo de 2006 por medio de escrituras públicas. Se hizo una cesion de derechos y Austral quedo con el 55 por ciento de Biancalani

La negociación fue con Mendoza en una primera instancia, y después relató que en Resistencia se hizo cargo Carlos Joaquín Alonso. “Me puse muy contenta porque había sido compañero de la facultad”.

El precio que pagaron por la cesión, que no recuerda exactamente “nos ayudó a ir pagando a los acreedores”.

Tras el alejamiento de Alonso y de su hermano de la administración cuando éste último es nombrado senador, ella decidió alejarse y retirarse de la firma porque no formaba parte de las decisiones.

La mujer aseguró que nunca conoció a Lázaro Baez, en cambio su hermano dijo que sí lo había visto en unas tres oportunidades.

La testigo fue interrogada en forma insistente sobre las obras que se hicieron en Santa Cruz. Respondió que no tenía idea de ello.

A lo largo de la jornada, varios defensores que estaban en la videoconferencia, se opusieron a la forma en que la fiscalía preguntaba a la testigo, intentando acorralarla sobre las UTE entre Austral y Biancalani con posterioridad a la venta.

La fiscalía intentaba llevar a confusión a la testigo con preguntas que la misma ya había respondido, según advirtieron en varias oportunidades los abogados defensores.

También dejó en claro la testigo, que las empresas locales tienen ventajas operativas respecto de otras y recordó que su padre, en su momento, llegó a ser representante técnico de varias obras a la vez.

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