18 de febrero 2004 - 00:00

Ofrecen plaza llena para Kirchner el 1 de marzo

Con «banderas argentinas» como distintivo genérico, el peronismo bonaerense marchará el 1 de marzo al Congreso Nacional en señal de respaldo a la postura de Néstor Kirchner frente el FMI y los acreedores argentinos en la renegociación de la deuda en default.

Anoche, tras un arduo debate, el Consejo del PJ de Buenos Aires decidió convocar la movilización para acompañar al Presidente durante su mensaje a la Asamblea Legislativa. Se acordó -respetando una consigna de Olivos- que las columnas no portarán simbología partidaria.

A pesar del recelo que la propuesta lanzada originalmente por Felipe Solá, despertó en Casa de Gobierno, los caciques del conurbano prometieron amontonar 20 mil personas frente al Congreso.

Esa tarde se toparán con grupos kirchneristas -el Grupo Michelángelo de Carlos Kunkel, La Corriente de José «Pepe» Salvini y Confluencia Argentina de Marcelo Fuentes- que también planifican un acto de apoyo al patagónico; para ellos su único jefe político.

En las oficinas del PJ sobre Avenida de Mayo, Hugo Curto, jefe de Tres de Febrero, fue protagonista central. Promotor del acto, esperó que se agote la lista de oradores y cuando el mitin parecía abortado, pidió la palabra: nadie lloró pero consiguió revertir la tendencia.

Un rato antes, el metalúrgico, había avisado. «El Presidente no necesita que el peronismo haga un acto en su apoyo, porque nuestro apoyo lo tiene desde siempre». Igual, por la noche, insistió con la movilización, que alguno intentó bautizar como «banderazo peronista».

Diez días atrás, Kirchner le avisó a su ministro de Defensa,
José «Pepe» Pampuro, no por especialista militar sino por bonaerense de origen, que no quería que haya «pancartas» y/o «carteles» promoviendo a punteros o intendentes. «Ese se convierte en enemigo mío», avisó.

La advertencia causó efecto: en la movilización que, a mano alzada se calculó en 20 mil aplaudidores -es decir: 500 o 600 micros- no habrá, no en abundancia al menos, cotillón clásico del PJ.

Sin
Eduardo ni Chiche Duhalde, el Consejo demoró casi dos horas en decidirse. Hasta que habló Curto, la mayoría prefería hacer un gesto de respaldo a través de una solicitada que, en definitiva, es más barata que contratar colectivos y comprar viandas para los marchantes.

A su turno, Solá había planteado dudas.
«Yo creo que hay que movilizar pero no estoy convencido: por ahí nos conviene consultar». El jefe de los diputados nacionales del PJ, José María Díaz Bancalari, se le acopló y mostró la solicitada redactada por él de apoyo a Kirchner.

• Aprobación

Desde la cabecera, aprobaban el jefe formal del PJ, el veterano Manuel Quindimil, la senadora Mabel Müller, la vicegobernadora Graciela Giannettasio y el apoderado Jorge Landau. Alrededor lo hacían, entre otros intendentes, Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Osvaldo Amieiro (San Fernando).

Ahí llegó la intervención de Curto:
«Tenemos que movilizar: como apoyamos en su momento a Duhalde, ahora tenemos que apoyar a Kirchner. Somos el gobierno, este es un gobierno peronista, y debemos acompañar al Presidente», aseguró dejando firme la convocatoria al acto.

En tanto, por la mañana, el gobernador de Jujuy y coordinador de la CAP peronista,
Eduardo Fellner, había cancelado la aventura promovida por algunos de sus pares -puntualmente el entrerriano Jorge Busti y el sanjuanino José Luis Gioja- para realizar un mitin similar.

«No es adecuado»
, dijo el jujeño para descartar la posibilidad de realizar un acto. Poco cuesta rastrear el porqué de esa actitud: en los últimos diez días, Fellner se encontró en tres ocasiones con Kirchner y además habló en varias ocasiones por teléfono.

Es concreto:
Fellner actuó como vocero del patagónico.

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