5 de octubre 2005 - 00:00

Ola de dádivas a cambio de votos

Tras una elección en Corrientes en la cual el gobierno nacional ha llegado a pagar 600 millones de dólares en promesas por dos diputados nacionales que juran sumisión kirchnerista, refluye ahora una denuncia de la cual este diario informó hace dos semanas: que el proselitismo en la provincia de Buenos Aires se hace al ritmo de la dádiva de electrodomésticos y otros bienes que se regalan a cambio de la captura del voto. Ayer, el propio jefe de Gabinete debió reconocer que la Nación ha dado ya más de 3.000 roperos, 3.000 cocinas, frazadas, cubiertos y más de 100 salamandras. Negó que esas dádivas tuvieran finalidad proselitista, algo poco verosímil y que desnuda prácticas agraviantes que hacen poco creíbles las prédicas éticas del gobierno. También este asunto exhibe la falta de coordinación entre funcionarios ya que la ayuda necesaria hoy a los pobres puede hacerse sin forzar a los beneficiados a compromisos políticos.

Néstor Kirchner caminóayer por Lomas deZamora, distritoemblemático delduhaldismo. Recorrióobras de una autopista,en medio de la polémicapor las «dádivas» queentrega el gobierno.
Néstor Kirchner caminó ayer por Lomas de Zamora, distrito emblemático del duhaldismo. Recorrió obras de una autopista, en medio de la polémica por las «dádivas» que entrega el gobierno.
Las denuncias cruzadas, entre el gobierno y el duhaldismo, en torno a la presunta compra de voluntades y votos de cara a las elecciones del 23 de octubre, obliga a poner la mira sobre el funcionamiento del aparato oficial que reparte la ayuda social.

Hubo, en el último tiempo, algunos cambios en la metodología. El más notable es que se acotó, hasta casi desaparecer, la entrega de subsidios para desocupados. En cambio, surgieron aportes para emprendimientos productivos y la distribución de artículos para el hogar.

En la actualidad, las rutas de la asistencia (del lado del gobierno) son básicamente tres, aunque perdura el sistema de los planes para desocupados:

• El ministerio de Desarrollo Humano tiene en marcha el plan Manos a la Obra a través del cual otorga subsidios para emprendimientos de entre $ 1.500 (en caso de iniciativas unipersonales) y $ 15.000, cuando se trata de proyectos de mayor dimensión. El gobierno brinda asesoramiento técnico y un seguimiento del uso de los recursos aportados. Los beneficiarios deben devolver 20% en productos o servicios. Los subsidios se solicitan a través de los municipios o de ONG locales. Por esta vía, a marzo de 2005 se cedieron 17 mil créditos y microcréditos. Al margen hay otros programas; el más relevante es la Banca Micro, que entrega fondos con fines productivos por hasta $ 50 mil, pero con un sistema crediticio a baja tasa.

• También, a través de la cartera que conduce Alicia Kirchner, se brinda ayuda directa mediante un sistema de «asistentes sociales» que, ante un pedido específico de un beneficiario, evalúan sus necesidades. A través de ese plan se entregan desde chapas para techar una vivienda hasta mobiliario y electrodomésticos. Este es el mecanismo que cuestionó el duhaldismo: el primero en hacerlo fue José María Díaz Bancalari, al plantear que había camiones que descargaban «heladeras y DVD en barrios pobres del conurbano bonaerense». En general, son pedidos directos a la ministra Kirchner, aunque con la intermediación de los intendentes y punteros locales.

• Un plan de asistencia alimentaria -surgido de la iniciativa El Hambre Más Urgente- que en 2004 alcanzó a casi 2 millones de personas en comedores escolares y comunitarios y, por otra parte, individualmente a 1.115.000 familias de todo el país. Ese número incluye a los establecimientos que manejan los grupos piqueteros, donde reciben preferencia aquellas agrupaciones políticamente cercanas al gobierno nacional.

Semanas atrás, por ejemplo,
Raúl Castells denunció que dejaron de enviarle más de la mitad de los alimentos.

• Con 1,5 millón de beneficiarios, el Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados empezó a reducirse porque se dejaron de entregar nuevos cupos -los piqueteros piden que se amplíen- y, además, porque se trasladó al Plan Familias, dirigido a madres desempleadas. Sin embargo, en algunas provincias, se mantienen planes. Son presupuestos muchos menores; y la cantidad de cupos, notablemente más reducida que el plan Jefas y Jefes nacional.

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