27 de diciembre 2007 - 00:00

Oposición condicionó quórum a frenar la ley de trenes

Agustín Rossi, jefe de los diputados kirchneristas, comandó el fallido operativo para tratar en el recinto el reordenamiento ferroviario, rechazado por la oposición. A su lado, Dante Doveno lució relajado tras el brindis navideño.
Agustín Rossi, jefe de los diputados kirchneristas, comandó el fallido operativo para tratar en el recinto el reordenamiento ferroviario, rechazado por la oposición. A su lado, Dante Doveno lució relajado tras el brindis navideño.
Los bloques opositores llegaron a la sesión de ayer relamiéndose por la posibilidad de arruinarle a Cristina de Kirchner la última sesión del año, organizada especialmente para tratar el proyecto de cambio de huso horario que pidió la nueva presidente. Ante la dificultad del oficialista Frente para la Victoria para conseguir que sus diputados regresen desde sus provincias el día siguiente a la Navidad, la oposición condicionó su presencia en el recinto al no tratamiento del proyecto de reordenamiento ferroviario que había sido aprobado la primera semana de julio en el Senado.

«Vamos a plantear que la presencia de nuestros legisladores en el recinto depende de que el oficialismo no proponga en el recinto la aprobación de la ley de trenes. Si lo quitan de la orden del día, vamos a dar quórum», comentaban en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara baja los estrategas de la Coalición Cívica con el aparente aval de radicales y macristas. En la reunión de Labor Parlamentaria previa a la sesión, el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi, engatuzó a la oposición y no hizo ninguna referencia al posible tratamiento de esa iniciativa rechazada por el antikirchnerismo y que prevé que dos nuevos entes estatales, bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal de Julio De Vido, tengan bajo su cargo «la infraestructura ferroviaria actual, la que se construya en el futuro, su mantenimiento y la gestión de los sistemas de control de circulación de trenes», sin ningún control del Parlamento.

  • Resistencia

  • La iniciativa es resistida por la oposición bajo el argumento de que no quedan claras las atribuciones de los dos organismos a crearse y que las provincias pierden injerencia en la administración de los ferrocarriles. Para no irritar antes de tiempo a la oposición, el kirchnerismo evitó mencionar el proyecto en la reunión de Labor Parlamentaria y logró así asegurarse la presencia de unos 60 diputados opositores que le aseguraban un holgado quórum para tratar el proyecto energético reclamado por la Casa Rosada.

    Pero pese a los conversado en la reunión de Labor Parlamentaria previa a la sesión, donde el oficialismo ocultó su intención de llevar al recinto el proyecto de reordenamiento ferroviario, el kirchnerismo realizó más tarde en la sesión un pedido de preferencias para tratar esa iniciativa sobre tablas. La UCR de Oscar Aguad, la Coalición Cívica de Adrián Pérez y el PRO de Federico Pinedo reaccionaron en conjunto y votaron en contra. Pese a la amplia mayoría del kirchnerismo, los diputados oficialistas no pudieron consumar su treta ya que necesitaban dos tercios para aprobar la iniciativa.

    La votación final arrojó 114 votos positivos, 72 negativos y 15 abstenciones.

    La iniciativa, que centralmente propone retrasar una hora los relojes, generó resistencias incluso entre los mismos diputados kirchneristas y eso agregó dificultades a la hora de conseguir quórum navideño. Los legisladores de la zona cordillerana, como la salteña Sonia Escudero, se resistían a que en sus provincias el cambio de horario llevara a que el Sol se pusiera cerca de la medianoche. Tampoco había un acuerdo total sobre el artículo 5 donde se faculta al Poder Ejecutivo a ejercer en el futuro «superpoderes horarios» y modificar la posición de las agujas del reloj según su libre albedrío.

    Por eso el Frente para la Victoria debió trabajar contra reloj para poder lograr la presencia de todos sus legisladores en la sesión de ayer.

    Vuelos charters, micros rentados especialmente y frenéticos llamados a los teléfonos celulares de los diputados fueron algunas de las notas salientes del operativo kirchnerista para conseguir quórum propio. Rossi y la mendocina Patricia Fadel, ya curtida en este tipo de maniobras al haber sido la encargada de reunir los votos para sesión de reforma al Consejo de la Magistratura, fueron los encargados de pasar personalmente lista a sus colegas.

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