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De todos modos, con el PJ Nacional atado con alambre tras el congreso de Parque Norte, el lanzamiento de la JP es más un «acto de campaña» que un trámite normalizador, admitió un miembro de la conducción. Traducido, un grito para decir: «Miren, acá estamos. No se olviden de nosotros».
El propósito es preciso y tiene espejos donde mirarse. Un caso: Victoria Flores, hija de Olga Riutort, fue una de las gestoras de la reunión de la JP y suena como posible candidata a diputada nacional por el peronismo cordobés que ordena José Manuel de la Sota.
Quizá, en la recta final, haya otros nombres que en las provincias encuentren una hendija para meterse en las boletas. Claro que, frente a lo estrecho que es el margen de reparto, sin un aval presidencial, difícilmente haya espacios disponibles para la JP.
El último festejo fue en 2003, cuando Eduardo Duhalde premió a su yerno, Gustavo Ferri, con una banca nacional. Todo terminó ahí: el plan del ex presidente para fijar un cupo joven en el PJ bonaerense -ya rige en Córdoba- quedó tapado bajo los escombros de la interna con Felipe Solá.
Pero si la empatía se mide en presencias, acaso haya esperanzas si -como anuncia la organización- hoy asoman por el Ateneo José López y Guillermo Moreno -escuderos de Julio De Vido-; el ¿ sucesor? de Oscar Parrilli, «Juanito» Bontempo; y el vice de Desarrollo Humano, Daniel Arroyo.
A esa hilera de funcionarios se sumarían legisladores como Juan Manuel Urtubey y Ferri, además de Miguel Angel Pichetto que asistirá no sólo como jefe de los senadores del PJ, sino también como padre a ver a su hijo Juan Manuel, jurar como delegado de la JP rionegrina.
Pichetto junior no será el único portador de apellido peronista: el enviado por Chubut será Pablo Das Neves, heredero del gobernador Mario Das Neves. Nada extraño porque, en rigor, intentarán normalizar un sector que por años controló Hernán Corach, hijo de Carlos Vladimiro.
Nombres aparte, la unión de la JP es una amalgama vasta. Aunque sólo habrá un delegado por provincia en la conducción, la costura integral junta a vertientes opuestas: el representante cordobés será el delasotista Juan Manuel Cid, pero también habrá emisarios de Luis Juez.
Una ausencia notoria es la de los «Jóvenes K» que coordina el albertista Nicolás Trotta. Hay diferencias gruesas de criterios entre los «K» y la JP. Así y todo, Alberto Fernández dirá presente a través del delegado joven del PJ porteño: Sebastián Pilatti.
Tampoco estará el felipismo: Nicolás Milazo, director de Juventud de Buenos Aires y presidente de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), no aporta a ese espacio. Por eso, por la provincia -epicentro de la furia peronista- asistirá uno de los consejeros JP del peronismo bonaerense.




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