31 de octubre 2001 - 00:00

Pakistán: tras la matanza, habla una misionera argentina

Islamabad (AFP) - La misionera argentina Felicinda, presente en Pakistán desde hace 30 años, aseguró ayer que se siente «sumamente tranquila» y que no se planteó la posibilidad de abandonar el país, pese al sangriento atentado del pasado domingo contra una iglesia que causó la muerte de 18 personas.

«Sinceramente nunca me planteé la posibilidad de abandonar el país. No tengo miedo. Me siento sumamente tranquila y confiada», declaró la franciscana Felicinda, que trabaja en el hospicio de San José en Rawalpindi, una ciudad de 3,5 millones de habitantes, cercana a la capital, Islamabad.

La misionera, de 70 años, natural de San Rafael, Mendoza, afirmó haberse sentido siempre segura en Pakistán, un país musulmán donde vive una minoría cristiana de 1,4 millón de personas que representa oficialmente 1,5% de la población.

El atentado del domingo, sin embargo, fue el acto más violento del que se acuerda la hermana Felicinda desde su llegada al país. Hombres armados, probablemente radicales islámicos, entraron en la iglesia de Santo Domingo de Bahawalpur (este) y mataron a 18 personas.

La misionera mendocina lo tachó de «atentado terrorista perpetrado por un grupo minoritario que ataca sin saber lo que está haciendo. Como tenemos la piel blanca se creen que somos todos estadounidenses», explicó.

• Confianza

«Siempre me sentí tranquila en Pakistán y mantuve muy buenas relaciones con nuestros hermanos musulmanes», explicó. «Los aprecio mucho porque siempre se han portado muy bien y me han brindado una ayuda muy positiva», dijo. Además, la hermana Felicinda se declaró confiada por las medidas tomadas por el gobierno del presidente Pervez Musharraf.

«El pasado domingo, antes de que fuéramos informados del atentado, un guardia ya se encontraba en el portón del hospital para garantizar nuestro seguridad», explicó. «No creo que los terroristas vuelvan a tener otra oportunidad de perpetrar otro atentado como el de Bahawalpur», porque «el presidente se preocupaba mucho de que haya unión entre las diferentes comunidades paquistaníes», aseguró. Las autoridades anunciaron ayer que ya hay 12 sospechosos detenidos y que creen que el ataque podría haber estado dirigido a un cura estadounidense que actúa en la misma región.

La misionera reconoció, sin embargo, haber cambiado ciertas costumbres en su vida diaria en Rawalpindi desde el domingo. «Tomé conciencia de que tengo que mostrarme prudente en las raras veces que salgo del hospital. Trato de no hacerme ver», explicó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar