Papeleras: en el segundo día de audiencias, Argentina sostuvo que Uruguay no evaluó alternativas para la construcción de Botnia
-
Discapacidad: familiares y organizaciones protestaron ante Salud contra el ajuste y el nuevo proyecto
-
Milei se reunirá con Peter Thiel, fundador de PayPal y Palantir
Argentina continuará mañana y el jueves con la exposición de sus argumentos, antes de que Uruguay tome el lunes la palabra.
Con su decisión de permitir la construcción de la fábrica, en funcionamiento desde noviembre de 2007, Uruguay "ha infringido el uso justo, racional y óptimo" del río, a lo que le obliga el Estatuto que regula la gestión de sus aguas, mantuvo el letrado de la delegación argentina.
Kohen también denunció que Uruguay "sistemáticamente" ignoró la solicitud de información de Argentina sobre la construcción de la celulosa, a lo que Montevideo también estaba obligado de acuerdo con el Tratado.
"Uruguay parece olvidar las prescripciones de 1975", aseveró el experto ante los jueces del máximo órgano judicial de la ONU.
Kohen también rebatió argumentos uruguayos según los cuales la construcción de la celulosa ofrecería empleo a los habitantes de Fray Bentos.
Para ello, afirmó que "solamente cuarenta personas" han sido empleadas en la fábrica finlandesa y que, desde su construcción, "la situación económica (de la zona) ha empeorado".
Según Argentina, la ubicación de la celulosa en Fray Bentos responde a la única motivación de "facilitar las cosas a la empresa y no a ninguna otra consideración social".
Otro de los intervinientes por parte argentina, el profesor de la Universidad de París Alain Pellet basó su intervención en un análisis de diferentes artículos del Estatuto del río Uruguay.
Mantuvo como línea argumental que Uruguay lo incumplió al no informar a Argentina de los planes de construcción y consecuencias para el medio ambiente de la instalación de la fábrica.
El embajador argentino ante la Unión Europea, Alan Béraud, expuso lo que su país considera las "contradicciones" de Uruguay en el proceso, cuyos argumentos calificó de "insostenibles".
Béraud especificó que esas contradicciones se centran en la postura de Uruguay respecto a si consultó o no con Argentina la construcción de la celulosa.
"Primero Uruguay decidió que las plantas se construyeran en el marco del Estatuto de 1975, después dijeron que cumplieron sus obligaciones (de consultar con Argentina), luego confesaron que no, pero que no era una violación del Estatuto de 1975 y que podían hacerlo más adelante, y más tarde indicaron que el Estatuto no era importante porque acordaron con Argentina no seguirlo", enumeró el diplomático para ilustrar esas contradicciones.
Argentina continuará mañana y el jueves con la exposición de sus argumentos, antes de que Uruguay tome el lunes la palabra.



Dejá tu comentario