El gobierno argentino espera con mejor clima que el que muestra Uruguay la llegada del enviado del rey Juan Carlos de Borbón para «facilitar» un entendimiento entre los dos países sudamericanos por el conflicto de las papeleras de Fray Bentos. El gobierno argentino se dice hoy «confiado» y con «la mejor disposición» para iniciar las gestiones del enviado del rey, el embajador español en la ONU, Juan Antonio Yáñez-Barnuevo, que el miércoles estará en Buenos Aires. «El Ejecutivo argentino está confiado de que esta gestión será beneficiosa y, de hecho, incentivó esta intervención para resolver el conflicto. Además, el gobierno está comprometido en trabajar para llegar una solución», terminó de definir la fuente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Yáñez tiene ya definidas dos reuniones para el miércoles, ya que se encontrará por la mañana con el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, luego del mediodía.
Como contrapartida, desde Montevideo se verificó este fin de semana cierto escepticismo ante la llegada del facilitador, ya que consideran que las partes están lo suficientemente lejos como para que un funcionario internacional le encuentre una salida al conflicto. El punto fundamental de la falta de confianza uruguaya se basa en que el gobierno de Vázquez considera que la inminencia permanente de los cortes en Gualeguaychú impide el diálogo bilateral. Además consideran desde el país vecino que la intención de incluir el rol de « facilitador» por parte de la Argentina se debe a una táctica de dilatar una definición del conflicto, y no a la intención de encauzar una nueva ronda de negociaciones.
Por otro lado, este jueves se conocería la decisión definitiva del Banco Mundial, por la cual la entidad financiera debe resolver si le otorga o no un crédito a la empresa finlandesa Botnia para que termine de instalar su planta pastera de Fray Bentos. Néstor Kirchner había remitido una nota al titular del organismo financiero internacional, Paul Wolfowitz, para reclamarle que mientras exista la controversia, que llegó este año al tribunal internacional de La Haya, «se abstenga de entregar créditos» para la instalación de las papeleras. La carta de Kirchner a Wolfowitz fue entregada por la secretaria argentina de Medio Ambiente, Romina Picolotti, quien viajó a Washington para analizar el asunto con integrantes del directorio del Banco Mundial.
Ante esto, el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, dijo ayer a la prensa que en el gobierno de su país «cayeron rotundamente mal» las gestiones de la Argentina para que se suspenda el otorgamiento de ese crédito hasta que se vean los resultados de la intervención del monarca español. «Esto es como estar utilizando la figura del rey Juan Carlos para intentar una demora que, en sí misma, es absolutamente ilegítima y, por lo tanto, desde todo punto de vista nos parece una maniobra inaceptable», recalcó Astori.
Dejá tu comentario