Comercio y Camioneros abren el último round de paritarias 2022

Política

El sindicato mercantil mantendrá una reunión, mañana, con las cámaras empresariales para adelantar las cuotas de aumento de este año y eventualmente subir los porcentajes.

El sindicato de Comercio, el de mayor número de trabajadores representados en la Argentina con más de un millón regidos por su convenio colectivo, abrirá este martes la que se espera será la última ronda de negociaciones salariales de este año, siempre y cuando la inflación no vuelva a espiralizarse antes de ese plazo. Sin una fecha definida aún, su mayor rival en la interna de la CGT, el gremio de Camioneros, también prevé reabrir en el corto plazo su discusión paritaria a pesar de contar con un acuerdo vigente hasta fines de octubre.

Se trata de dos exponentes con marcadas diferencias de niveles salariales, estrategia, mirada política y construcción de liderazgo unidos por el calendario en la rediscusión de sus acuerdos salariales en el año más crítico de la gestión de Alberto Fernández en el terreno inflacionario. De hecho, como consignó este diario la semana pasada, el 2022 promete que pasará a la historia de la política económica como el año en que hubo hasta tres negociaciones salariales en un mismo período como herramienta para contrarrestar la dinámica de los precios, algo que no sucedía desde la hiperinflación de Raúl Alfonsín en 1989.

Otro elemento que unifica a ambas discusiones es el adelantamiento de los plazos. El gremio mercantil, que lidera Armando Cavalieri, acordó en abril pasado con las cámaras sectoriales una suba de 59,5% para este año en siete tramos y con revisión en enero próximo. Sin embargo, este diario pudo confirmar que el martes la dirigencia del sindicato volverá a verse las caras con los representantes de la Cámara de Comercio (CAC), la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) y de la Unión de Entidades Comerciales (Udeca) para actualizar los valores salariales de los empleados.

La nueva discusión mercantil amaga con ser el faro de la ronda de negociaciones de la última etapa del año, luego de un primer bimestre del año en el que varios sindicatos pactaron en torno del 30 por ciento de aumento (aceiteros, La Bancaria) y una segunda escala que elevó al rango del 60 al 70 por ciento las subas. Esos valores, que parecían holgados hasta hace un par de meses, se evidenciaron nimios respecto de la escalada de los precios verificada a partir del conflicto bélico en Ucrania y la confrontación política en el Frente de Todos agudizada por la salida de Martín Guzmán de Economía.

El “Gitano” Cavalieri todavía no definió un esquema para la negociación pero en su entorno admiten que un primer planteo será el adelantamiento de las cuotas del acuerdo vigente. En abril el 59,5% se distribuyó en siete tramos: 6% en abril, y otro tanto en mayo y junio; 10% en agosto y lo mismo, en septiembre; 11% en noviembre y el 10,5% restante, en enero. En todo ese período el sueldo básico de convenio debía pasar de $ 90.000 mensuales a 139 mil pesos. Los términos del entendimiento debían mantener su vigencia hasta el 31 de marzo próximo y revisar sus términos en enero. La conversación del martes anticipará en cinco meses esa instancia.

Canasta

Al igual que explica el Ministerio de Trabajo en sus últimos informes, Comercio alega que los salarios de sus representados lucían hasta hace pocas semanas a salvo de la escalada inflacionaria. Pero sus referentes admitieron que el 7,4% de variación de la canasta en julio provocó un tembladeral en todos los esquemas de negociaciones. El propio Cavalieri había destacado un mes atrás que el sueldo mercantil debía renegociarse lo antes posible frente a una inflación que para entonces amenazaba con situarse a fin de año entre 70 y 80 por ciento, previsiones que las consultoras relevadas por el Banco Central elevaron en las últimas semanas más cerca del 90 por ciento.

En el caso de Camioneros la reapertura es más brumosa. Su dirigencia intermedia reconoce que el acuerdo firmado en abril pasado (en el contexto de un adelantamiento general de las paritarias convocado por el Ministerio de Trabajo) rige hasta octubre pero en el entorno de Hugo Moyano alimentan las versiones de un llamado a las cámaras empresarias en el corto plazo. Sobre todo porque aquel primer arreglo del año estableció un 31% por un semestre y si bien ese valor todavía está por arriba de la inflación del período, está lejos de la pretensión inicial del gremio que reclamaba agregarle 20 mil pesos al básico de convenio de un tirón sólo como complemento de la paritaria de 2021, lo que hubiera llevado el aumento del año pasado a 85 por ciento.

En un trance de moderación y luego de conversaciones con Alberto Fernández, el secretario general del sindicato, Hugo Moyano, rebajó su demanda y aceptó firmar el 31% por seis meses (15% desde mayo y 16% a partir de septiembre). Con apenas el primer tramo del aumento incorporado al salario de los choferes en el entorno más próximo del líder avisan que es inminente un planteo de reapertura.

Deberán escuchar el planteo los dirigentes de las cámaras patronales Fadeeac y Faetyl, que dependen de la variación en los valores de los fletes para ajustar salarios. Es en ese planteo ante el Gobierno donde cuentan con Moyano como aliado incondicional desde hace años, ya sea por la vía de la suba de las tarifas o bien mediante otras compensaciones como el subsidio por $ 6.000 millones al año (denominado Simpac) que el sindicalista logró arrebatarle al ferrocarril por concesión directa del Presidente, tal como publicó este diario en abril.

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