21 de abril 2003 - 00:00

Partidos chicos van a la guerra por fondos

La izquierda produjo un milagro durante Semana Santa: se unió en el tramo final de la campaña presidencial. Lo curioso es que lo hizo para pedir capitales y así financiar la caza de votos del domingo que viene.

Varios candidatos -desde el ahora socialcristiano Manuel Herrera hasta el socialista auténtico Mario Mazzitelli, pasando por los dómines de Izquierda Unida, del trostkista PO y hasta del filantrópico Partido Humanista-salieron a denunciar que la administración de Eduardo Duhalde no les entregó fondos para imprimir boletas y terminar el despliegue proselitista.

Con ese leit motiv, dieron plazo hasta hoy, a las 15, para que el oficialismo deposite el dinero -que dicen-les debe el Estado. Si no aparecen los recursos en las respectivas sedes bancarias, mañana marcharán hasta Plaza de Mayo y montarán un piquete frente a la Casa de Gobierno para hacer oír un llanto colectivo por saldos sin liquidar.

Marcelo Parrilli
, vice de IU, lideró la embestida y acusó a Duhalde de «discriminatorio y antidemocrático», además de endilgarle la intención de cometer «fraude» contra el frente que animan el PC criollo y Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). Ayer, se sumó al coro de quejas Herrera, en nombre de la Democracia Cristiana.

«Hace tres semanas, la DC presentó un recurso de amparo por el incumplimiento del gobierno con respecto a los partidos políticos; el silencio ha sido la única respuesta»
, se ofendió Herrera, ex hombre fuerte de la UIA. Mazzitelli, candidato presidencial del PSA, anunció que va a patalear ante la oficina Anticorrupción, si el lunes no aparecen depositados los cheques prometidos por el Ministerio del Interior. El miércoles revisaron las cuentas bancarias del partido y estaban en cero.

• Giro

Ese mismo día, Cristian Ritondo, vice de Interior, declaró que la cartera ya estaba girando el dinero para la confección de papeletas y reforzar las tareas proselitistas. También confirmó que hay 10 toneladas de papel que fue donado por la Aduana para la impresión de listas (una curiosidad porque nunca el gobierno se ocupó de hacer las tiras). Sin demasiada confianza en la palabra oficial, Liliana Ambrosio -postulante del humanismo-entregó otro amparo en Tribunales para exigir fondos. Economía pidió 5 días hábiles para contestar. Ese plazo vencerá el viernes que viene, en plena veda y a 48 horas de las elecciones.

Tanta exasperación de los partidos «chicos» de la izquierda vernácula tiene sus razones; para ser exactos, un millón de razones, equivalentes en pesos que reclama sólo Izquierda Unida en concepto de deuda de anteriores elecciones. El Partido Socialista Auténtico, otro de los damnificados, sostiene que el Estado les debe $ 280.000 y prometió trasladar el reclamo a la Coordinadora contra el Fraude que fundaron en sociedad con el PH, el MID, el ARI de Elisa Carrió y la Democracia Cristiana, entre otras agrupaciones que fiscalizarán los comicios del próximo domingo en cooperativa.

Según el detalle que facilitó a este diario la apoderada del MST, Virginia Fariña, a esa agrupación -copropietaria del sello IU-le deben $ 32.500 por los sufragios obtenidos en el 2000, más $ 115.000 del fondo partidario permanente. A esto hay que sumar un adelanto de votos para la campaña 2003 que se calcula en base a los votos obtenidos por distrito en la anterior elección (serían $ 170.000). En el caso de Izquierda Unida, la deuda llega a $ 154.333 (por fórmula presidencial), y por boletas, $ 120.000.

El total es de $ 274.333.
Agregado a lo que le corresponde al comunismo, la cifra trepa a $ 1.000.0000. Si no hay respuesta favorable, prometen desplegar activistas en las calles para protestar. No será, precisamente, un cierre de campaña pacífico.

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