De jefe omnipotente del Morón masivo en los años '90 a caudillo sin fueros y en riesgo de derrumbe. Ahora, en el Morón fraccionado, y en manos de un no peronista como Martín Sabbatella, el destino de Horacio Román, aparece como una de las postales más atractivas de la interna peronista.
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Y el 21 de noviembre podría ser el día que marque la pendiente definitiva de Román cuando por la primería partidaria del PJ, en las urnas se enfrente a una megaalianza donde, amontonados, confluyen duhaldistas, felipistas, kirchneristas y hasta piqueteros.
Interesante mixtura que pretende -y están seguros de lograrloasestarle el golpe final a Román que prolongaría su ocaso como senador eterno, cargo que ocupa ininterrumpidamente desde 1985 porque le cerraría la puerta para repetir en 2005 cuando vence su mandato.
Y para protegerse Román buscó aliados: terminó abrazado a Hugo Pintos, jefe de los mercantiles de Armando Cavalieri, en Morón. Pintos intentó antes encontrar cobijo en el bloque oficialista pero pidió que le den la vicepresidencia. Le dijeron que no y huyó a negociar con Román.
• Oponente
Los interesados en someterlo a la tercera derrota consecutiva -el senador perdió la interna de 2001 y de 2003 a pesar de lo cual logró su reelección como legislador-eligieron como candidato a Mario Oporto, el ministro de Educación de Felipe Solá. Oporto, profesor de Historia de profesión, se lanzó a esa carrera previa charla con Solá y Eduardo Duhalde y logró el respaldo de una tropa numerosa: repartiendo la boleta que lleva su nombre hay duhaldistas puros, felipistas y hasta kirchneristas.
De hecho, el vice de la boleta es Luis Pereyra, vinculado a Carlos Kunkel, el subsecretario general de la Presidencia.
También aparecen dirigentes ligados a Luis Ilarregui y el piquetero oficial Emilio Pérsico.
Pero el ejército llega de la mano de «Juanchi» Zabaleta, un protegido de la cooperativa de intendentes de la Primera Sección que ordena Hugo Curto; del aporte de la diputada nacional Marina Cassese y de Oscar Rizzo, jefe de la UOCRA local y con peso en la «Seis-Dos».
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