Ante Servini, banquero hundió a "Pepín" Rodríguez Simón

Política

Sánchez Córdova (h) declaró que en 2016, el operador se ofreció como intermediario para acordar reuniones clave con funcionarios mientras Grupo Indalo estaba bajo fuego. Encaró "gestiones" para mejorar situación del Finansur, de manera personal. Testigo derribó excusa por llamados y lo complicó.

En una declaración que fue sorpresiva por el torbellino de datos que aportó, Juan Manuel Sánchez Córdova, hijo de Jorge y ambos accionistas minoritarios del Banco Finansur que había sido adquirido por Cristóbal López, comprometió seriamente a Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, hoy prófugo en Uruguay. Apenas preguntado por la jueza María Servini si conocía a quien fungía como asesor especial del expresidente Mauricio Macri, el banquero comenzó el relato contando que los había asesorado en una maniobra poco clara cuando en 1995 –durante la crisis del Tequila- les había permitido salir de un problema de una manera “disruptiva” pidiendo la “autosuspensión” del banco ante el BCRA, algo que, en la realidad, terminó perjudicando a los clientes de la entidad, pero que fue valorado por la entonces familia propietaria respecto al abogado que se desempeñaba en el estudio Llerena.

La síntesis de su declaración ante la Justicia expuso a Rodríguez Simón como un ejecutor a las órdenes del gobierno de Cambiemos. Y es sustancialmente relevante para la causa –donde está imputado como miembro de una asociación ilícita- ya que lo ubica inicialmente en gestiones para presionar a empresarios del juego socios de López, a través de YPF por la compra de activos petroleros de Oil Combustibles cuando fue quebrada y ahora también detrás de “soluciones” para el Finansur, que formaba parte del holding Indalo. “¿Puedo llamarlo “Pepín”? –preguntó el testigo a la jueza- “es que todos lo llamábamos así”, se excusó.

Sánchez Córdova declaró que no volvió a verlo hasta abril de 2016, pero “a raíz de las declaraciones de Mauricio Macri en TV donde dijo que Cristóbal López debía $8 mil millones”, fue su padre el que le dijo que “Pepín se había puesto a disposición como abogado” para supuestamente “ayudarlos con los problemas que tenía el banco”. Esa charla fue informal entre ambos accionistas y quedaron en que el hijo se juntaría con Rodríguez Simón. Las reuniones fueron varias.

El banquero aseguró que el abogado de Macri lo “asesoraba ante cada problema” que surgía con el Finansur, le decía “cómo manejarse” y “qué presentaciones hacer”. “Pepín”, además, “gestionó reuniones en el Banco Central”, declaró Sánchez Córdova bajo juramento, con quien era superintendente del BCRA (un ex Boca Juniors) Fabián Zampone, pero también con quien fue vicepresidente de la entidad Lucas Llach. Un dato. Sánchez Córdova fue tesorero del club xeneize durante la presidencia de Macri en el club. Su padre le indicó que la circunstancia complicada por la que estaba atravesando el banco había que resolverla. Que eran “cuestiones que excedían al abogado del banco”.

“Yo le pasaba las cosas. No sé qué hacía. Iba y venía. Me dice contestá tal cosa. Se la llevaba al estudio o donde estuviera trabajando. Las conversaciones eran presenciales o telefónicas. Nos veíamos en el estudio, en el Banco o en algún bar sobre la avenida Libertador”, declaró el testigo. Dijo que “una de las únicas posibilidades era encontrar un comprador para que compre la parte de Cristóbal”, añadió. El testimonio que incorporó Servini ayer cuenta con otro eje fundamental: derribó la versión que había presentado Rodríguez Simón por escrito en esta causa. Sostuvo que los múltiples llamados encontrados en su teléfono con líneas a nombre del Finansur se explicaban porque su hermano trabajaba en la entidad. A partir de la declaración del banquero, esto ya puede ser considerado mentira.

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