10 de octubre 2005 - 00:00

Peroniza ahora Kirchner la campaña con un súper 17

Kirchner tendrá un 17 de octubre agitado: no es que, por generación espontánea, ahora el Presidente actúe como un peronista sanguíneo y celoso guardián de memoria partidaria, sino pragmatismo puro: urguido de votos, el patagónico abrazará el PJ como arma electoral salvadora.

El lunes próximo, Día de la Lealtad, Kirchner agotará su agenda electoral con dos actos de neto corte peronista: al mediodía estará en Rosario, en la compleja -para el gobierno- provincia de Santa Fe, y al atardecer estará en San Miguel, pleno conurbano bonaerense.

Son dos universos diferentes. En Santa Fe, luego de tropezar dos veces antes de hallar un candidato -no aceptaron serlo Horacio Rosatti ni María Eugenia Bielsa-, el gobierno, que controla el sello partidario, corre de atrás al socialista Hermes Binner.

En Buenos Aires, en cambio, el kirchnerismo se perfila como ganador con cierta comodidad, pero en rebeldía al peronismo oficial que controla Eduardo Duhalde. Más allá de los pronósticos, es una incógnita cuál será, el día de la elección, el peso del logo PJ.

• Expectativas

La coincidencia, entonces, pasa por el uso electoral que Kirchner planea hacer del peronismo: en Santa Fe, para remontar un resultado que asoma adverso; en Buenos Aires, para arrebatarle una porción de votos al PJ ortodoxo y, de ese modo, menguar las posibilidades de Chiche Duhalde.

Hay, sin embargo, expectativas y criterios distintos entre los dos mitines:
• En Santa Fe, Kirchner prevé utilizar el acto del 17 de octubre, como
«cierre de campaña» nacional. En esa ciudad abrió, el 24 de agosto, la temporada proselitista. Como ocurrió entonces, varios gobernadores y candidatos de distintas provincias fueron invitados para participar del show del lunes próximo. El objetivo es reforzar a Agustín Rossi, candidato del PJ que debe enfrentar a Hermes Binner. La elección de ese destino responde, justamente, a la intención del gobierno de achicar diferencias con el postulante socialista, táctica que, además de la presencia de Kirchner y Cristina, se inició con un spot de TV que mostró a Rossi en el despacho presidencial y luego una campaña pública donde el candidato aparece junto a Carlos «Lole» Reutemann, quien también participará del acto del 17 de octubre. No es casual la elección de la fecha: Kirchner entiende que sólo reforzando la imagen del PJ se puede vencer a Binner y para ello confía que abrazarse al peronismo le servirá para que en toda la provincia se genere un arrastre desde los municipios y comunas que engorden las chances de Rossi. No parece una locura: una encuesta les reveló que si se suman los resultados que se prenuncian en los municipios, el PJ derrota al socialismo, algo que no logra cuando se mide nivel provincial. Ahí es, a 13 días de la elección, donde apuntan las expectativas del gobierno a pesar de que admiten que si Rossi, tras arrancar 20 puntos abajo, pierde por 5 puntos, habrá hecho una gran elección. Es, obviamente, una forma de ablandar la lectura de una eventual derrota.

• En Buenos Aires, en tanto, el mitin se realizará en la cancha del club San Miguel, en el conurbano oeste, y funcionará como un cierre previo -focalizado a la Primera Sección- de la campaña que, formalmente, se clausurará el jueves 20 en el Mercado Central. En este caso, los reflectores apuntarán a
Cristina Fernández; aunque todos los admiten en el Frente para la Victoria (FpV), el principal candidato taquillero del gobierno es el Presidente. Por eso, en las boletas frentistas figura con letra tamaño catástrofe el apellido Kirchner mientras el Fernández de la primera dama aparece difuso. En la provincia, con el PJ controladopor Duhalde, el kirchnerismo aspira a apropiarse de votos históricos del peronismo porque, con cierto temor, advierten que es difícil pronosticar cómo se comportará ante el sello partidario.

• Convencidos

De hecho, 38% de quienes aseguran que votarán a Cristina se manifiesta seguro de que, de ese modo, está votando al PJ. No es casual, tampoco, el lugar elegido para el acto: el centro mismo de lo que alguna vez fue General Sarmiento y hoy está partido en tres municipios: Malvinas Argentinas, San Miguel y José C. Paz, dos de los cuales -Malvinas con Jesús Cariglino y San Miguel con Aldo Rico- están alineados con Duhalde. En todos los casos, es fuerte la presencia de electores peronistas. En el comando de campaña del FpV bonaerense, que integran los intendentes Alberto Balestrini (La Matanza), Julio Pereyra ( Florencio Varela) y Alberto Descalzo (Ituzaingó), y el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, apuestan a que emparentar a Cristina con el 17 de octubre servirá para crear una identidad siquiera coyuntural de que el peronismo está en el Frente para la Victoria y no en el PJ oficial. No es, reconocen, una aventura sencilla, pero, jugado por jugado, cualquier gestión que permita restarle votos a Chiche Duhalde resulta válida para los kirchneristas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar