26 de agosto 2002 - 00:00

Pese a cambios, internas se harán con padrones "sucios"

El gobierno dará a conocer hoy el nuevo decreto de convocatoria a elecciones internas abiertas con la prohibición de que afiliados a un partido puedan intervenir en la elección de los candidatos de sus adversarios. La norma, que anoche estudiaba un grupo de abogados del gobierno para mostrarle hoy un borrador a Eduardo Duhalde, será la respuesta a un fallo del juez federal con competencia electoral de Salta, que suspendió el cronograma electoral al considerar que la falta de padrones que discriminen a afiliados de ciudadanos independientes es violatoria del espíritu de la ley de internas abiertas, la 25.611.

Por el nuevo decreto, en la interna de cada partido, -proceso que quedaría prorrogado para mediados de diciembre- habrá un padrón con sus afiliados y los independientes. Serán los únicos autorizados a elegir candidatos de ese partido. Se mantendrá la eximición de la interna a los partidos que acuerden lista única de candidatos a presidente y diputados nacionales.

Esa ley ordenaba en la sanción original a los juzgados electorales la confección de un padrón nuevo que hiciera esa discriminación, pero fue vetada por Eduardo Duhalde. El argumento fue que los juzgados había dicho que no tenían ni tiempo ni dinero para hacer esos padrones para la próxima elección presidencial. Los críticos de ese veto acusaron al gobierno de buscar perjudicar la chance de Carlos Menem en la interna del PJ al permitir que afiliados de otros partidos volcasen esa elección de candidatos en favor de sus adversarios.

También que la no confección de nuevos padrones prolongaría la existencia de viejos padrones con inscripción fraudulenta de afiliados con el propósito de abultar el número, algo clave en el dominio de los partidos y también para beneficiarlos con el aporte estatal a la actividad política.

El decreto que firmará hoy Duhalde modificará el artículo 3° del Decreto 1397 que reglamentaría de las internas abiertas. Ese artículo dice que los padrones los deben entrar los jueces a los partidos en soporte magnético «y según el diseño que los magistrados electorales estimen conveniente».

En este nuevo decreto se les aclarará a los magistrados que deberán entregar un padrón «que incluirá a los afiliados del partido o de los partidos miembros de la alianza y a los ciudadanos que no tengan afiliación partidaria». Es decir el texto que se vetó por el Decreto 1.169 que promulgó el resto de la Ley 25.611 de internas abiertas. Esta medida la resolvió el gobierno después de un fin de semana de negociaciones con la oposición y busca satisfacer el dictamen del juez de Salta, las críticas del sector Menem del PJ y también las de la UCR, cuyo apoderado por Salta presentó el reclamo contra la convocatoria. El decreto que se conocerá hoy también les dará la facultad a los jueces para resolver otros detalles de las internas abiertas, que quedarían prorrogadas hasta mediados de dic iembre. Por ejemplo, en qué ciudades habrá escuelas para cada partido y en cuáles, por el tamaño, se votará en un mismo establecimiento dedicando un aula a cada partido.

Lo que no hará este decreto es superar dos objeciones centrales a este intríngulis electoral:

1) las internas y las generales
se harán con los viejos padrones, abultados de manera fraudulenta y nunca revisados desde 1982, cuando se ordenó la reafiliación de todos los partidos con el retorno de la actividad política. Esta preparación de padrones que diferencien a afiliados de votantes independientes es una salida sólo en teoría a la pelea política y judicial sobre las internas abiertas. En la práctica sigue sin remedio la naturaleza irregular de esos listados de votantes. Hoy en esos listados figuran miles de afiliados inexistentes o que no fueron dados de baja cuando debieron serlo en muchos casos por dictamen de cartas orgánicas de algunos partidos.

La de la UCR de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, hace caducar la afiliación de quien no participe de dos elecciones internas del partido. Si eso no se corrige hay miles de afiliados radicales que ignoran esa cláusula y creen que siguen siendo afiliados. Otros miles la cono
cen y se creen independientes de ir a votar a internas del partido a su elección. El día de la votación se les impedirá ese sufragio porque aparecerán afiliados a la UCR.

• Padrones fraudulentos

Ni qué decir de otros miles de ciudadanos que, sin saberlo ellos, fueron subidos a padrones partidarios de manera fraudulenta en distritos de muy alta afiliación en los papeles, como la provincia de Buenos Aires o Formosa, donde el PJ se atribuye tener entre sus afiliados a 70% de los votantes habilitados en el padrón. En esos casos hay miles de independientes que creyendo serlo podrían ir a votar en cualquier partido y aparecerían afiliados de manera fraudulenta a algún partido.

El día de la elección habría miles de reclamos que empañarían los comicios con la acusación de fraude. La manera de superarse ese escollo sería habilitar algún modo de reclamo de resolución inmediata desde ahora y hasta el día mismo de la elección para recibir queja y cambios del padrón. Una solución por demás inestable.
De todos modos, en todas las elecciones tradicionalmente funcionan padrones de emergencia con inscritos de último momento.

2) La segunda objeción es que con el sistema que el nuevo decreto consagrará en realidad los partidos
harán internas como siempre hasta ahora, ya que por lo menos PJ y UCR han venido haciendo las elecciones con afiliados e independientes y con los viejos padrones. La diferencia es que esta vez el gasto de las internas, que se calcula en alrededor de $ 30 millones, correrá -merced a la vigencia de la nueva ley de internas abiertas- a cargo del Estado. Hasta ahora el esfuerzo de recolección de fondos lo venían haciendo, con creciente esfuerzo, los partidos políticos. Esta vez el gasto lo hará el presupuesto y sin que haya renovación alguna en cuanto a más transparencia o mayor participación, que es lo único que justificó que se votase una nueva ley.

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