23 de junio 2006 - 00:00

Piden estatización de confitería Del Molino

Daniel Scioli, Leopoldo Federico y Susana Rinaldi ayer en Diputados, donde se presentó el proyecto para transformar la confitería Del Molino en espacio cultural.
Daniel Scioli, Leopoldo Federico y Susana Rinaldi ayer en Diputados, donde se presentó el proyecto para transformar la confitería Del Molino en espacio cultural.
Una nueva estatización apareció ayer en el horizonte del gobierno, aunque esta vez no se trata de una empresa de servicios públicos, sino de un edificio, más precisamente la sede de la confitería Del Molino, en la esquina de Rivadavia y Callao, frente al Congreso. Todo ese edificio, no sólo lo que fue el salón de la confitería, podría ser expropiado y recuperado para transformarlo en un «espacio cultural de la democracia» si avanza, como está previsto, un proyecto del kirchnerista porteño Jorge Coscia.

Acompañado por Daniel Scioli, el biógrafo de Luca Prodan despuntó su pasión por el cine y presentó un documental de siete minutos sobre la historia de la confitería de la esquina de Callao y Rivadavia, que cerró en noviembre de 1997, cuando la quiebra de la empresa propietaria ya era inmanejable.

Del Molino se inauguró en su actual ubicación en 1905 y tomó su nombre del primer molino harinero de la ciudad, fue lugar de reunión elegido por políticos como Juan B. Justo, Alfredo Palacios, Marcelo T. de Alvear y Juan Domingo Perón y más recientemente sirvió para reuniones de legisladores y hasta para darle el nombre al grupo integrado por José Octavio Bordón, Federico Storani, Carlos Chacho Alvarez y Arturo Lafalla.

Ese experimento nacido en agosto de 1994 no terminó bien: Storani fue a internas en el radicalismo por la candidatura presidencial de 1995 contra Horacio Massaccesi y perdió, mientras Bordón y Chacho fueron a internas en el Frente Grande también por la candidatura y terminaron en un acuerdo forzado por el que Alvarez fue como candidato a vicepresidente del mendocino.

  • Objetivo

  • «La ley plantea la expropiación del edificio con la finalidad de transformarlo en un espacio cultural del Congreso y de la democracia. Va a formar parte del patrimonio edilicio del Congreso, respetando su carácter de monumento histórico», dijo ayer Coscia.

    Norma Morandini, que participó del acto de presentación del proyecto de ley, que habida cuenta de los apoyos que despertó está llamada a consagrarse como otra estatización en marcha, recordó que su hermano menor, Néstor, durante la dictadura había sido secuestrado en la confitería, «adonde iba a encontrarse con unos compañeros, y nunca más volvió».

    El proyecto, que tuvo también el respaldo de Scioli, propone la restauración del edificio y establece que una comisión integrada por cuatro diputados y cuatro senadores y un representante de la Secretaría de Cultura, lo administre, luego de que la ley sea aprobada en ambas cámaras, un figura curiosa que nunca se había ensayado en el Parlamento.

    Por si faltaran confirmaciones, se anunció ayer que el proyecto tiene también apoyo de Alberto Balestrini; del presidente del bloque Frente para la Victoria-PJ, Agustín Rossi; del salteño Juan Manuel Urtubey y los kirchneristas bonaerenses Carlos Kunkel y Juliana Di Tulio.

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