El kirchnerismo desembarcó ayer, en la campaña electoral, el polémico proyecto de ley que impone la enseñanza de temas sexuales en las escuelas porteñas. El bloque oficialista, que preside Diego Kravetz, pedirá que la Legislatura convoque a una consulta popular para el 25 de noviembre, con la idea de someter el tema a consideración de los vecinos.
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El sector que se opone a que la educación sexual quede en manos de los docentes, en cambio, recolectó firmas para convocar a una audiencia pública donde se discuta el tema con organizaciones no gubernamentales y vecinos.
La puja se disparó ayer en el seno de la Comisión de Educación que preside el macrista Marcelo Godoy, cuando el kirchnerismo quiso sacar despacho de mayoría para el proyecto de dos legisladores de su bloque, Ana Suppa y el jefe de la bancada, Kravetz.
Ese proyecto ya fue discutido sin éxito en la Legislatura y causó arduos debates porque en un principio detallaba algunos temas que deberían ser incorporados en los programas escolares, como masturbación o sexo compartido.
Por cierto el proyecto se fue modificando, pero establece que será la Secretaría de Educación porteña la que incorpore a los programas de estudio esa materia y la forma apropiada de impartirla. La norma establece entre otros temas: pubertad, reproducción, familia y parentalidad, amistad y amor, valores éticos y morales, prácticas sexuales responsables y métodos anticonceptivos.
En cambio, otros legisladores, como el peronista Santiago de Estrada y el radical Jorge Enríquez (Unidad Republicana),mantienen su postura acercade impartir los temas sobre sexualidad pero en consenso con los padres de los alumnos y las autoridades de los establecimientos.
De ese modo, Enríquez y De Estrada recolectaron más de 17 mil firmas de entidades católicas y evangelistas en su mayoría para obligar a los diputados a celebrar una audiencia pública sobre el tema.
Desairados, los kirchneristas, replicaron con la convocatoria a una consulta popular, para que a manera de unos comicios los porteños expresen si están a favor o en contra del proyecto oficialista. Para eso es necesario primero que en el recinto la propuesta resulte favorable, para lo cual ya estaban los kirchneristas tratando de convencer a otras bancadas.
El tema no ha estado en la agenda de ninguno de los candidatos en la temporada electoral que pronto finaliza, pero los adherentes a Rafael Bielsa ya lo han trasladado a la compulsa. Al menos así lo reflejó el presidente de la bancada al acusar a los dos legisladores del ARI -Fernando Melillo y Fernando Cantero-de no querer votar la norma en el recinto y «estar a la derecha de Macri».
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