28 de septiembre 2004 - 00:00

Piqueduros preparan una cumbre opositora

Arrinconados por una doble presión oficial, que agudizó el control de las calles vía fuerzas de seguridad y les «voltea» planes sociales, los piqueteros planifican un congreso para lograr la reunificación del sector duro para potenciar su oposición a Néstor Kirchner.

La cumbre, prevista para noviembre, se convertirá en la séptima edición de la Asamblea Nacional de Trabajadores (ANT), espacio donde confluyen -siquiera en teoría-todos los grupos críticos al gobierno, desde el Polo Obrero de Néstor Pitrola hasta el MIJD de Raúl Castells.

Pero esa unidad táctica, lograda a principios de año en la anterior ANT, se fue desdibujando: Castells, por caso, se distanció y comenzó con un plan de lucha propio, ajeno y a veces enfrentado al llevado adelante por el Bloque Piquetero Nacional (BPN).

Ahora, con una demanda en común respecto de la libertad de los piqueteros presos -hay más de 50 detenidos-, los dirigentes de ambos espacios quieren lograr, nuevamente, la confluencia dejando de lado a la CCC de Juan Carlos Alderete y la MTD Aníbal Verón de Juan Cruz Daffunchio, ex aliados, ahora cercanos al gobierno.

Tampoco serán convidados a ese encuentro la FTV de Luis D'Elía y Barrios de Pie de Jorge Ceballos, dos grupos que apoyan abiertamente al gobierno. Igual, con Castells no es sencillo. «Hay mucho malestar con Raúl porque se cortó solo», contó un líder piquetero.

Sea cual fuere el elenco que se pliegue a la cumbre -también negocian con la FTC y el MST Teresa Vive, entre otros grupos-, la intención de los duros es definir la estrategia para enfrentar al gobierno de Kirchner.

Mientras tanto, avanzan con otras actividades: ayer comenzaron una gira de movilizaciones en los municipios del conurbano bonaerense, llevando planteos específicos a los intendentes. La primera parada fue Avellaneda, donde
Baldomero «Cacho» Alvarez ni siquiera los atendió.

Seguirán hoy con Almirante Brown, donde pedirán una cita con el jefe comunal
Manuel Rodríguez y luego harán postas en Quilmes, Merlo, Tigre, Florencio Varela y La Matanza -el viernes, con ruido, porque Alberto Balestrini tiene, dicen, un acuerdo con la CCC de Alderete-, entre otros destinos. Habrá, además, un alto para «visitar» a Aníbal Ibarra.

Es un efecto no deseado de la nueva política oficial de cerrar las vías de diálogo con los piqueteros:
con esa intransigencia, empujó a los duros a reclamar ante los intendentes que ya empezaron a quejarse de esa situación.

Así y todo, en pocos días, los duros volverán a apuntar a la Casa Rosada. En dos semanas, volverán a cortar el Puente Pueyrredón para, desde allí, marchar hasta la Plaza de Mayo. El motivo es recurrente:
pedir la liberación de los piqueteros detenidos.

En este caso, tras avanzar en gestiones ante organismos internacionales para pedir que adhieran a su pedido, los activistas marcharán acompañados por organizaciones de Derechos Humanos locales, como Madres de Plaza de Mayo y el Movimiento Ecuménico, entre otros.

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