23 de agosto 2004 - 00:00

Piqueteros eluden roces y reducen sus protestas

Piqueteros eluden roces y reducen sus protestas
Los piqueteros duros volverán a ganar la calle esta semana, casi en simultáneo con la marcha contra la inseguridad convocada por Juan Carlos Blumberg para el jueves. Los opositores al gobierno de Néstor Kirchner volverán a mostrarse divididos, aunque a prudente distancia de la movilización del padre de Axel de cara a eludir coincidencias, aunque sea pedestres. Eso les desmonta parte de la clásica recordación de los 26 de cada mes de la muerte de Kosteki y Santillán en el puente de Avellaneda.

Hoy, a las 15, en la casa de la Federación Universitaria de Buenos Aires, los jefes del sector darán a conocer el itinerario del piquetazo que comenzará el miércoles y terminará antes de las 19 del día siguiente para evitar un encuentro con la gente que a esa hora concurrirá al Congreso a acompañar a Blumberg.

En escalada, esta parcela, animada por el Bloque Piquetero Nacional y otras organizaciones -desde el MST hasta un desprendimiento de la belicosa Aníbal Verón-, tratará de apartarse de los cortes de ruta y acampará sobre la porteña Diagonal Norte frente a empresas petroleras, previo paso por el Ministerio de Desarrollo Social y Plaza de Mayo; en tanto que Raúl Castells alistará con sus seguidores un plan de lucha -con actos y caravanas populares- para los primeros días del mes que viene. Serán 10 días de antikirchnerismo en la vía pública.

A continuación, algunos detalles de los planes en gestación:

Castells anunció ayer que el miércoles habrá plenarios del Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados (MIJD) en todo el país, de cara a organizar una jornada nacional de protesta para la semana que viene.

El plan de lucha de Castells y compañía incluye movilizaciones y actos donde se pedirá al gobierno un salario mínimo de $ 800 («son $ 26 por día, nada más», reflexionó calculadora en mano el líder del MIJD), duplicar las jubilaciones y elevar los planes sociales a $ 350 mensuales por cabeza.

El viernes,
Castells mezcló promoción con fútbol. En compañía de su esposa, Nina Peloso, apareció en la popular del Gigante de Arroyito, en Rosario, para apoyar al visitante, Newells, equipo del cual es hincha (como el canciller Rafael Bielsa), en el clásico con Central. El piquetero se llevó una sonrisa de la tarde rosarina, ya que el club de Parque Independencia terminó imponiéndose por 1 a 0, cuando faltaban 14 minutos para el final y todo parecía indicar que ninguno de los dos rivales abriría el marcador.

El sur de la provincia de Santa Fe es uno de los enclaves de
Castells, entre otras cosas, por la buena relación que trabó con la CGT de San Lorenzo, cuyo secretario general, Edgardo Quiroga, lo acompañará en una recorrida por otras ciudades de la región mesopotámica.

Mañana, el jefe del MIJD tiene agendado visitar Concordia, Entre Ríos, con el propósito de clamar por la creación de 5.000 puestos laborales y lanzar al cacique local,
José María «Chelo» Lima, como miembro de la conducción del Bloque Federal Nacional Piquetero.

• El Bloque Piquetero Nacional, mientras los castellistas deliberen y caminen el interior, pondrán en práctica sus propias medidas de fuerza esta misma semana: acamparán en Capital Federal sobre Diagonal Norte hasta la Plaza de Mayo, en reclamo de puestos de trabajo, entre otras demandas.
El cronograma será confirmado hoy por los caciques del BPN, encabezados por el trotskista Néstor Pitrola, del Polo Obrero.

Los carpas que levantarán estos piqueteros duros forman parte de un cambio de táctica. A fin de evitar molestias a peatones y automovilistas porteños, dejarán los clásicos cortes de calles y se instalarán durante 48 horas, entre miércoles y jueves, frente a las sedes de las petroleras Repsol YPF y Shell.

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