Néstor Kirchner y sus ministros cercanos no pueden salir a criticar a Roberto Lavagna, por más diferencias que tengan. Es quien hoy está negociando con el Fondo Monetario y se lo muestra como la imagen de seriedad en ese sentido. Muy distinto es el accionar de piqueteros oficiales. Luis D'Elía acusó al ministro de ser «la nueva derecha económica», algo que ofendería tanto a Lavagna como a los economistas de esa tendencia. El piquetero utilizó otro insulto clásico del lenguaje populista, que es el de «noventista», nada más alejado de la realidad -lamentablemente- para el caso de Roberto Lavagna.
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