El PJ porteño, casi en silencio, lograría esta noche una lista de unidad para las próximas elecciones de la Capital Federal y para normalizar la intervenida sede, algo inimaginable a nivel nacional. Esa boleta, que se punteará hasta el último minuto de hoy, llevará la candidatura de Daniel Scioli a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y un surtido de postulantes duhaldistas, menemistas, aliados de Néstor Kirchner y también de Gustavo Béliz.
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Hoy vence el plazo para la presentación de candidaturas a autoridades del partido y cargos electivos de acuerdo con el cronograma que ordenó el interventor judicial del PJ porteño, Gustavo Marcilese, a quien nombró María Romilda Servini de Cubría. Con poca anticipación, los peronistas se enteraron de que el 23 de febrero tendrán internas porteñas. Por eso algunos presentaron una impugnación judicial que deberá resolver Servini de Cubría. Si no hay fallo en contra de la realización de la interna, esta noche deben presentarse las correspondientes listas, pero ayer se armaba una sola boleta, de modo que se saltearían así las urnas.
Tras dos años de estar intervenido, el PJ porteño se aproximaba de esa manera a lograr una normalización sin mayores conflictos entre los distintos sectores.
•Contradicción
La ingeniería de esas nóminas la urdía, desde su destino turístico de gestión, Scioli, y la ordenaba en su despacho el subsecretario de Interior, Cristian Ritondo.
Para llegar a esa instancia de acuerdos que se mantenía hasta anoche, el menemismo consideró que caía en una cruda contradicción: no podía negarse a la compulsa en el único distrito donde se pedía que se realizara. Por otra parte, nadie pensaba que en el supuesto de que Carlos Menem fuera presidente de la Nación subsistiera una lista de candidatos ajena. Scioli, además, representa en ese tejido, tanto al candidato del duhaldismo como de sectores del kirchnerismo -hoy casi lo mismo-y de una parte, al menos, del menemismo (por caso, los que no quieren avalar a Mauricio Macri por fuera del PJ).
Se mantenía en duda quién acompañaría a Scioli como candidata a vicejefa, ya que la idea del conjunto era que fuera en ese lugar una mujer. Los nombres que rodaron fueron los de la belicista María Laura Leguizamón, la legisladora porteña Alicia Pierini -disgustaba que hubiera presentado un recurso contra la interna-o, menos conocida, María Lenz.
La nómina de candidatos a diputados nacionales la encabezaría Ritondo, seguido de Diego Santilli -actualmente diputado nacional y director del Banco Ciudad-o de Raquel Kismer de Olmos. Esa candidata lanzó su postulación a jefa de Gobierno de la Ciudad, pero la declinaba en la lista unitaria.
•Oportunidad
«Hay una gran oportunidad de cerrar de esta manera, si efectivamente esto se alcanza, sería muy importante», aseguró Kismer de Olmos, quien destacó «el trabajo territorial de Ritondo», a pesar de pertenecer a otro sector. La ex legisladora y Santilli podrían ocupar también la primera candidatura a legisladores porteños, de acuerdo con quien resulte en la lista de diputados nacionales.
Del sector de Béliz, además de Leguizamón, sumaban en las listas José «Pepe» Santa María (sindicato de porteros) y Juan Manuel Olmos. Quedaban fuera del acuerdo el propio titular del partido vecinal Nueva Dirigencia y sus legisladores porteños.
De los adherentes a Kirchner se anotaban Alberto Iribarne y Roberto Digón para cargos partidarios.
Como presidente del PJ porteño se acordó con Miguel Angel Toma, el actual titular de la SIDE.
Entre otros, integraban las listas para distintos cargos partidarios y candidaturas a puestos electivos Fernando Maurette, Juan Minichilo, Andrés Rodríguez y García Moreno.
Una de las dificultades para que la movida del acuerdo terminara sin interna era que Claudia Bello intentaba presentarse en una lista alternativa para la titularidad del PJ Capital.
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