PJ: impone Kirchner una sola bandera, la de él
-
La Libertad Avanza pone a prueba sus alianzas en el Senado con su primera ley "reformista"
-
Malvinas: excombatientes tildaron de "irresponsable" al canciller Quirno por su intercambio en inglés con isleños en redes sociales
En la última cita, además de las condiciones sobre los actos en su apoyo, habló del capítulo deuda y dijo que sería el tema «más duro» para el gobierno durante el año. De hecho, en medio de la charla, recibió la noticia sobre las inhibiciones dispuestas por la Justicia de EE.UU.
Casi perfecta, la presencia de ministros políticos: Alberto Fernández, Julio De Vido, Parrilli y Pampuro. Faltaron Aníbal Fernández y Alicia Kirchner, de gira por el Sur. También estaban Francisco «Paco» Larcher, Señor 8 de la SIDE que llegó tarde, y Felisa Miceli, del Banco Nación.
La mesa se completó con Kunkel, Salvini y Fuentes, los motores del kirchnerismo puro por dentro y fuera del PJ, el todo terreno Dante Ravenna, el bonaerense Aldo San Pedro y los porteños Héctor Capaccioli -funcionario de Ibarra- y Víctor Santa María, del gremio de los porteros.
• Saldo
Todos registrando cada palabra del Presidente -viaja a Rafaela, Santa Fe- que esta tarde volverá a reunirlos, sobre las 19.30, según convocó Parrilli a la nueva ronda. Sobre el ciclo de actos, de aquel encuentro quedó lo siguiente:
• El calendario se abrirá el 1 de marzo con una movilización «sutil» al Congreso nacional para acompañar desde la calle el mensaje presidencial ante la Asamblea Legislativa. La propuesta inicial fue arrimar una multitud pero Kirchner frenó a los promotores: les permitió que vayan pero sin escándalo y, especialmente, sin «banderas» y «pancartas», mecanismo clásico para autopromoción de dirigentes. Avisó el Presidente que no quiere que ese apoyo se vea como el clásico acarreo de gente que repiten los partidos políticos.
• El encuentro del 11 de marzo en Parque Norte, lanzamiento oficial del kirchnerismo, debe respetar el mismo modelo. A eso se refirió el Presidente cuando le avisó a Pampuro, para que extienda la indicación a sus amigos de Buenos Aires, que no aparezcan las clásicas columnas plagadas de banderas citando referencias territoriales y pertenencias políticas. Hay en ese punto una cuestión sensible: ¿cómo evitará el kirchnerismo que el acto termine copado por sus llamados indeseables? «La llave la tiene el Presidente: él es quien invita», explican los organizadores. En Casa de Gobierno advierten sobre algún pataleo de Kirchner contra Kunkel por plantear «exclusiones» en ese acto. Puede ser, pero Kunkel casi no respira sin avisarle al sureño. La lista de invitaciones es una incógnita.
• La ronda, en marzo, se completa el 24 con un acto público por el aniversario del golpe de Estado de 1976. Esa fecha no había sido agendada por los organizadores, pero en la reunión la incluyó Kirchner. «Hasta ahora, todos los actos los hicieron los organismos de derechos humanos, pero esta vez los motorizará el gobierno», argumentó uno de los organizadores. Por esas horas, enfocará el tema de derechos humanos con el museo de la ESMA y pretende que haya actividades durante toda la jornada, organizadas por el gobierno en conjunto con organismos defensores de los derechos humanos.




Dejá tu comentario