12 de febrero 2004 - 00:00

PJ: impone Kirchner una sola bandera, la de él

"Pepe esto es así: el que va con banderas se convierte en mi enemigo." El ministro de Defensa, José Pampuro, anotó el comentario que, por su intermedio, Néstor Kirchner envió a los peronistas de Buenos Aires y, al mismo tiempo, a sus propios fieles.

El veto al cotillón partidario, especialidad del PJ, fue la condición que puso Kirchner para aceptar -y ampliar- la propuesta que le arrimaron ministros y dirigentes de convertir el mes de marzo en el mes del desembarco callejero del kirchnerismo.

• Amenaza

Ese rigor, que focalizó en Pampuro como mensajero del duhaldismo, fue, sin embargo, también orientado a sus seguidores. «Si veo una pancarta que diga 'Tal conducción', ése se las va a ver conmigo», amenazó con una sonrisa el patagónico extendiendo el mensaje a todos los presentes.

Fue una indicación sobre la metodología que pretende el sureño para los tres actos que las distintas vertientes kirchneristas -el Michelángelo de Carlos Kunkel, la Confluencia de Marcelo Fuentes y La Corriente de José «Pepe» Salvini- programan para «ganar la calle» en apoyo al gobierno.

Conversación de peña, en Casa de Gobierno, con la coordinación de Oscar Parrilli y un elenco, amplio, de ministros, funcionarios y dirigentes. Una práctica que quiere mecanizar Kirchner cada jueves, sobre el atardecer, para escuchar a los suyos y bajar una línea uniforme.

En la última cita, además de las condiciones sobre los actos en su apoyo, habló del capítulo deuda y dijo que sería el tema «más duro» para el gobierno durante el año. De hecho, en medio de la charla, recibió la noticia sobre las inhibiciones dispuestas por la Justicia de EE.UU.

Casi perfecta, la presencia de ministros políticos:
Alberto Fernández, Julio De Vido, Parrilli y Pampuro. Faltaron Aníbal Fernández y Alicia Kirchner, de gira por el Sur. También estaban Francisco «Paco» Larcher, Señor 8 de la SIDE que llegó tarde, y Felisa Miceli, del Banco Nación.

La mesa se completó con
Kunkel, Salvini y Fuentes, los motores del kirchnerismo puro por dentro y fuera del PJ, el todo terreno Dante Ravenna, el bonaerense Aldo San Pedro y los porteños Héctor Capaccioli -funcionario de Ibarra- y Víctor Santa María, del gremio de los porteros.

• Saldo

Todos registrando cada palabra del Presidente -viaja a Rafaela, Santa Fe- que esta tarde volverá a reunirlos, sobre las 19.30, según convocó Parrilli a la nueva ronda. Sobre el ciclo de actos, de aquel encuentro quedó lo siguiente:

• El calendario se abrirá el 1 de marzo con una movilización «sutil» al Congreso nacional para acompañar desde la calle el mensaje presidencial ante la Asamblea Legislativa. La propuesta inicial fue arrimar una multitud pero Kirchner frenó a los promotores: les permitió que vayan pero sin escándalo y, especialmente, sin «banderas» y «pancartas», mecanismo clásico para autopromoción de dirigentes. Avisó el Presidente que no quiere que ese apoyo se vea como el clásico acarreo de gente que repiten los partidos políticos.

• El encuentro del 11 de marzo en Parque Norte, lanzamiento oficial del kirchnerismo, debe respetar el mismo modelo. A eso se refirió el Presidente cuando le avisó a Pampuro, para que extienda la indicación a sus amigos de Buenos Aires, que no aparezcan las clásicas columnas plagadas de banderas citando referencias territoriales y pertenencias políticas. Hay en ese punto una cuestión sensible: ¿cómo evitará el kirchnerismo que el acto termine copado por sus llamados indeseables? «La llave la tiene el Presidente: él es quien invita», explican los organizadores. En Casa de Gobierno advierten sobre algún pataleo de Kirchner contra Kunkel por plantear «exclusiones» en ese acto. Puede ser, pero Kunkel casi no respira sin avisarle al sureño. La lista de invitaciones es una incógnita.

• La ronda, en marzo, se completa el 24 con un acto público por el aniversario del golpe de Estado de 1976. Esa fecha no había sido agendada por los organizadores, pero en la reunión la incluyó Kirchner. «Hasta ahora, todos los actos los hicieron los organismos de derechos humanos, pero esta vez los motorizará el gobierno», argumentó uno de los organizadores. Por esas horas, enfocará el tema de derechos humanos con el museo de la ESMA y pretende que haya actividades durante toda la jornada, organizadas por el gobierno en conjunto con organismos defensores de los derechos humanos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar