30 de marzo 2001 - 00:00

PJ con más control sobre plan de obras

El gobierno prometió ayer que los gobernadores peronistas podrán supervisar el plan de obras, una herramienta clave en el año electoral. El jefe de gabinete, Chrystian Colombo, accedió ante las presiones del Senado PJ y abrió la posibilidad de que se introduzcan cambios en la reglamentación del decreto de Infraestructura, que en la madrugada de la víspera quedó incorporado a la Ley Reactivante, votada en el Congreso.

Esta cuestión estuvo a punto de hacer fracasar la cesión de facultades especiales a Domingo Cavallo en el recinto de la Cámara alta. A la tarde siguiente, una vez que se superaron las diferencias y la Ley Reactivante fue aprobada, Colombo visitó a José Luis Gioja y compañía con la excusa de agradecer la votación en nombre de Fernando de la Rúa (ver nota aparte).

Alrededor de las 15.30, el jefe de Gabinete y Nicolás Gallo se reunieron con el titular de la bancada opositora y una decena de senadores, entre ellos, la cordobesa Beatriz Raijer, los chaqueños Hugo Sager y Horacio Zalazar, y el rionegrino Remo Costanzo. La cita había sido acordada, tras un llamado telefónico de Colombo a Gioja en la mañana de la víspera.

Delante de los locales, la visita tomó nota del pliego de condiciones: a) los mandatarios provinciales deben tener presencia en el consejo de administración del plan de obras; b) el Banco Nación será la entidad responsable del fondo fiduciario; y c) no habrá trabas para que se presenten a licitación todas las empresas nacionales.

Aceptación

Con Gallo de testigo (después de todo, el actual secretario general de la Presidencia fue el factótum del proyecto cuando manejaba el Ministerio de Infraestructura), Colombo aceptó el petitorio y se comprometió a darle forma.

«Me parece que podemos utilizar las facultades especiales e incorporar estas modificaciones en la reglamentación», convidó con diplomacia el ministro coordinador. En tren de halagar a los dueños de casa, propuso que los mismos senadores justicialistas participen de la comisión redactora.

La inclusión del decreto de Infraestructura desató la ira opositora y puso en peligro la sanción de las facultades especiales. Cerca de las 4 de la madrugada de ayer, el jujeño
Alberto Tell y el chubutense Osvaldo Sala pidieron pasar a un cuarto intermedio hasta que el Poder Ejecutivo asegurara el veto de ese artículo de la Ley Reactivante.

«Si los diputados se quedaron hasta la madrugada y los senadores también, qué problema hay en que el Poder Ejecutivo nos dé ahora esa garantía»
, se plantó el entrerriano Au-gusto Alasino. El radical Luis Molinari Romero, miembro informante del oficialismo, intentó frenar la crisis y ofreció mediar con la Casa Rosada, mientras Carlos Verna (PJ-La Pampa) echaba más leña al fuego.

«Puedo dar los nombres de los empresarios que caminaban los pasillos de Diputados»
, amenazó en alusión a quienes supuestamente hicieron «lobby» para que el plan de obras fuera aprobado a fines de 2000.

Cuando la aprobación de la ley corría peligro,
Gioja se dirigió al virtual vice Mario Losada y le encomendó que tuviera «en cuenta la actitud responsable del bloque mayoritario opositor» e hiciera «respetar la palabra» del gobierno, ya que de lo contrario «habrá problemas futuros».

Colombo
le puso broche al trato de palabra entre ambas bancadas. En la bancada opositora, no obstante, quedaron algunos resquemores entre Tell y el sanjuanino Gioja. El jujeño se retiró de la sesión con la impresión de que su compañero lo había abandonado en la presión al gobierno porque se corrigiera el decreto de Infraestructura.

Dejá tu comentario

Te puede interesar