19 de julio 2002 - 00:00

Plan desenganche: comicios serían en agosto de 2003

Plan desenganche: comicios serían en agosto de 2003
Buenos Aires - La elección del gobernador se haría entre agosto y setiembre de 2003. Sin fisuras, el PJ -vía pacto entre Eduardo Duhalde y Felipe Solá- aislará los comicios locales y comenzó a bosquejar su propio calendario.

Fuentes del duhaldismo y voceros cercanos a Solá coincidían anoche en indicar que está tomada la decisión de separar la fecha provincial de la nacional aunque no había acuerdo fino sobre la fecha exacta.

Pero existen, por lo menos, parámetros. «Hay 90% de probabilidades de que se hagan en setiembre», señaló ayer un duhaldista. «La fecha será agosto o setiembre», aportó uno de los operadores de Solá.

Sin embargo, ayer se pateó para la próxima semana el retoque de la ley electoral 5.109 -que ata la elección provincial a la nacional- que tenían previsto los legisladores, luego de que el lunes lo abrocharon Duhalde y Solá.

Bondadosos, diputados y senadores hasta interrumpirán su descanso: el lunes arrancaba el receso de invierno y deberán atrasar sus vacaciones.

La clave es que en las últimas horas florecieron precauciones en torno a dos ítem espinosos:

Que Duhalde desdoble la elección bonaerense implica, interpretaron las fuentes, soltarle la mano a José Manuel de la Sota. Por eso anoche se especulaba que antes de blanquear la separación de cronogramas, Duhalde esperaría unos días para testear el posicionamiento del cordobés. En la presidencial, la separación podría beneficiar a Carlos Menem.

• El otro punto está ligado a la fecha de la interna. La ley votada ayer otorga la facultad de convocatoria al gobernador y pone como plazo de 120 días como mínimo y 180 días como máximo antes de la general. Con comicios locales el -por caso- 17 agosto, las primarias deben ser entre el 17 de abril y el 17 de febrero. Si son en setiembre, entre mayo y marzo.

No es un dato menor.
Tanto el duhaldismo como el felipismo auscultan, con detenimiento, el factor Menem. ¿Cuál será la actitud del ex presidente si gana en marzo y la interna bonaerense es en abril o mayo?

Ayer, un menemista histórico le acercó la respuesta caníbal a un funcionario de Solá: «Si ganamos -le alertó, quizá para asustarlo- y ustedes hacen la elección después,
agárrense porque vamos por todo».

Un funcionario con acceso diario a Duhalde respondió al toreo. «El que sea candidato a presidente (en referencia a Menem) va a tener que venir a charlar con nosotros para que aportemos los votos de Buenos Aires.»

De allí surgen dos alternativas igualmente válidas pero con distinta interpretación política: realizar las internas después de la presidencial o convocarlas para febrero.

La segunda opción
asoma como el mecanismo de Duhalde para condicionar a Menem o a quien sea el candidato electo del peronismo: el electo no interviene en la bonaerense a cambio de que el PJ ayude en la general.

Ese esquema garantiza a Duhalde un retorno calmo a Buenos Aires. Y a la UCR demora, con la ilusión de mejorar el perfil, la que será la peor elección de su historia.

Es más difuso el beneficio para Solá:
el duhaldismo se abroquela detrás de Chiche -que dice ni- mientras Osvaldo Mércuri, José María Díaz Bancalari y otros esmerilan al gobernador.

Del lado de los perjudicados, figuran
Elisa Carrió y candidatos laterales como Néstor Kirchner o Adolfo Rodríguez Saá.

Por eso ayer,
Eduardo Sigal -aliado de Kirchner- desprotricó contra el pacto Duhalde- Alfonsín. «Son punteros de cuarta están escondidos en sus despachos» disparó. Carrió y Kirchner especulan que la polarización, Menem vs. antiMenem le dará réditos.

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