Plan de Nación podría agravar la inseguridad
-
Caso $LIBRA: querellante pidió indagatorias y denunció una "estructura organizada para ejecutar una estafa a escala presidencial"
-
Pascuas agitadas para Milei: la interna golpea a LLA y deja a Adorni en una posición delicada
Juan Carlos Blumberg
El fracaso se debió a la faltade decisión política: por caso, nunca se cuadriplicó el presupuesto de las 53 comisarías de la Capital, y menos aún se duplicaron las brigadas de investigaciones.
Ni siquiera en la Capital Federal, donde el problema de la inseguridad es grave (aunque está más contenido), Béliz logró el respaldo del alcalde porteño Aníbal Ibarra, aliado político del kirchnerismo. La ley seca no deja de ser un pretencioso título. Cientos de quioscos ignoran esta norma a la hora de despachar bebidas alcohólicas a los menores.
Hace poco menos de un mes, desembarcaron en Buenos Aires William Bratton, ex jefe de policía de Rudolph Giuliani; John Timoney, jefe de policía de Miami ( sindicada como una policía de la brutalidad y del gatillo fácil) junto a Donna Thompson, director del Manhattan Institute, una de las prestigiosas usinas intelectuales de los Estados Unidos.
Los artífices de la «toleranciacero» que en Nueva York hizo descender su alucinante índice de criminalidad en un promedio de 50% (los asesinatos se redujeron en 50%, los asaltos en 42% y los robos de autos en 46%) han mantenido varios encuentros con hombres de la cartera de seguridad. En todos les recomendaron poner en práctica la teoría de las «ventanas rotas». Es decir, sancionar los delitos menores para evitar crímenes mayores. En todas esas reuniones, los funcionarios se han mostrado temerosos en poner a la práctica una filosofía de estas características con el explotado argumento de «no penalizar la pobreza».
Y si ahora el Congreso está dispuesto a sancionar leyes más severas (aunque podría demorarse una definición) lo haría por la presión que significó 200 mil almas instaladas en sus mismas narices de los diputados y senadores.
Blumberg parece haber percibido las dudas que reinan en el gobierno y en los legisladores. Por eso, les reclamó «que se pongan las pilas y hagan cosas» para solucionar los problemas de seguridad.
Fiel a un estilo directo, el padre del joven asesinado Axel demandó por políticas de Estado en materia de seguridad, y remarcó que tanto Kirchner como Felipe Solá deben «tomar cartas en el asunto de manera inmediata».
«Tenemos que actuar rápidamente para que podamos separar y recuperar a la gente que daña a la sociedad, para luego incorporarla a la misma», analizó. Blumberg no será criminólogo pero tiene sentido común, y la lógica le señala que no hay tiempo para más dudas. Si el gobierno hubiese prestado atención a los indicadores, hubiera tenido la certeza que desde la crisis de 2001 los crímenes se multiplicaron, que se cometen seis homicidios por día y que los delitos son cada vez más violentos.




Dejá tu comentario