16 de noviembre 2007 - 00:00

Por internas desmantela Carrió poder que ganó en las urnas

Elisa Carrióayer mejillaa mejilla conMargaritaStolbizer,que saliósegunda enla elección agobernadorde BuenosAires.Tamañoachuchón nobasta paratapar otrasdisidenciasinternas dela CoaliciónCívica.
Elisa Carrió ayer mejilla a mejilla con Margarita Stolbizer, que salió segunda en la elección a gobernador de Buenos Aires. Tamaño achuchón no basta para tapar otras disidencias internas de la Coalición Cívica.
Confirmada la kirchnerista Patricia Vaca Narvaja como vicepresidenta primera de la Cámara de Diputados, se desató ya en el Congreso la clásica guerra de los bloques opositores por el botín de la vicepresidencia segunda. La UCR y la Coalición Cívica se disputan ese puesto, pero mientras los radicales ya postularon a la chaqueña Liliana Bayonzo, las huestes de Elisa Carrió esperarán hasta el congreso del ARI del próximo domingo 24 para definir su candidato.

La pelea entre radicales y aristas por este cargo se inscribe en una batalla más amplia: definir qué bloque opositor es la segunda minoría en la Cámara baja detrás del omnipotente Frente para la Victoria-PJ que, según su jefe Agustín Rossi, suma 137 o 138 diputados propios -a los que hay que sumarles más de 20 aliados entre radicales kirchneristas, socialistas y otras especies oficialistas-. La efervescencia de la Coalición Cívica tras obtener el segundo lugar en las elecciones nacionales del 28 de octubre se fue achatando lentamente con la interna de un ala del ARI que se rehúsa a compartir bloque con figuras como Patricia Bullrich y María Eugenia Estenssoro -senadora electa por Capital Federal-o, eventualmente, diputados de Ricardo López Murphy próximos a romper con PRO. Por eso, de los 35 escaños que suman en Diputados, la interna del ARI podría restarle unas 7 bancas, mientras que el radicalismo dice que cuenta con 30 legisladores.

Por ahora, el actual jefe de la bancada, Eduardo Macaluse, y Carlos Raimundi son los más dispuestos a separarse del bloque de la Coalición Cívica, pero María América González, Emilia García Méndez, Delia Bisuti, Marta Maffei y Leonardo Gorbacz también podrían seguir ese camino. De hecho, González y Raimundi presentaron candidaturas junto a Claudio Lozano, de la CTA, por fuera del armado electoral que impulsó Carrió.

Hasta ahora Bayonzo, diputada chaqueña y arquitecta de 52 años especializada en temas de vivienda, obra pública, pymes y tercera edad, es la más firme candidata para retener en nombre de la UCR la vicepresidencia segunda de la Cámara de Diputados, en reemplazo del chubutense Fortunato Cambareri, que este año finaliza su mandato.

Ballonzo pertenece al riñón del diputado y ex gobernador radical Angel Rozas. Los cuatro legisladores radicales de Chaco aportaron sus votos para que el cordobés Oscar Aguad sea electo jefe del bloque y a cambio obtuvieron la promesa de consagrar a Bayonzo como vicepresidenta segunda, premio que le dará acceso a despachos preferenciales, nuevos contratos y más personal a su disposición.

Pero la postulación de Bayonzo para la vicepresidencia segunda no fue un trámite sencillo dentro del bloque radical. Disparó una feroz discusión con el santafesino Hugo Storero, quien amenazó esta semana en la reunión de la bancada radical con abandonar ese espacio si su colega chaqueña se alzaba con el tercer cargo en importancia en la Cámara de Diputados.

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