17 de marzo 2006 - 00:00

Postergan aprobación de la ley de biodiésel

Se postergó el miércoles pasado por la noche en Diputados el tratamiento del proyecto de promoción de la producción de biodiésel. La iniciativa, aunque se base en el fin noble de impulsar el procesamiento de combustibles no contaminantes, tiene algunas aristas que demoraron la definición de la versión final, lo que colaboró para que el recinto se quedara sin quórum a la hora de comenzar el tratamiento.

Se promete ahora que la semana próxima habrá sesión para aprobar el dictamen que esa misma tarde se había emitido en un plenario de comisiones, después de haber discutido el costo fiscal de la promoción y sus alcances con el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, y con el de Programación Económica, Oscar Tangelson.

De esas reuniones salió un proyecto final con amplias diferencias en relación con lo votado por el Senado, «ellos aprobaron una norma que no daba prioridad a las cooperativas ni a las pymes sino a las grandes empresas. En Diputados eso cambió», aseguraban ayer.

La principal modificación que se introdujo fue la incorporación de los consejos federales provinciales en la comisión asesora para la producción de los biocombustibles, la facultad de establecer precios de referencia de ese organismo y otorgar un 20% del cupo fiscal a las economías regionales.

Se mantiene, de todas formas, que la autoridad de aplicación de los beneficios fiscales para incentivar los biocombustibles será el Poder Ejecutivo, el mismo que tendrá el poder para disponer la dirección y el monto de los subsidios.

El proyecto establece que se entiende por biocombustibles al bioetanol, biodiésel y biogás
que se produzcan a partir de materias primas de origen agropecuario, agroindustrial o desechos orgánicos.

El biodiésel se obtiene de aceites como los de soja y maíz, y de cualquier otra oleaginosa.

• Rechazo

Ayer la Cámara de la Industria Aceitera rechazó las acusaciones técnicas que se habían esgrimido en Diputados sobre la posibilidad de que la ley, al promover el biodiésel con un impuesto diferencial menor dentro de la Ley de Combustibles, pudiera servir para evadir ese tributo al incorporarlo al gasoil común. Esto sucedió hasta fines de los '90 con los solventes que, al pagar una alícuota menor en el impuesto a la transferencia de combustibles, se utilizaban para adulterar naftas.

El proyecto plantea como beneficios para incentivar el desarrollo de combustibles ecológicos, la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, la devolución anticipada del IVA en las inversiones destinadas a producir biodiésel o bioetanol, y propone que no integren la base imponible del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta. Pero lo que despertó más resquemores en el Congreso es que, al mismo tiempo, exime al biodiésel y bioetanol del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Gas Natural, la Tasa Hídrica y el Impuesto al Gasoil sobre la parte de biocombustible que vaya mezclada con combustibles derivados del petróleo, proporción que deberá hacerse una vez desarrollada la ley en al menos 5%.

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