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11 de marzo 2008 - 00:00

Premio a duhaldista

Protector de los amigos de sus enemigos, Néstor Kirchner ordenó cobijar a Oscar Rodríguez, un íntimo del ex presidente Eduardo Duhalde -al punto de que fue el número dos de la SIDE durante la presidencia del bonaerense-, como «consejero» en la embajada argentina en Montevideo. Hasta se podría decir que sabe perdonar: Rodríguez estaba en 25 de Mayo cuando los Kirchner denunciaron que espías oficiales les pinchaban los teléfonos. Ahora, trabajará para la causa.

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La bolsa de trabajo kirchnerista ofrece segundas -y terceras- oportunidades. Puede decirlo Oscar Rodríguez, ex Señor Ocho de la SIDE en la temporada Duhalde, salpicado por la Masacre de Avellaneda, que será el nuevo «consejero» de la embajada argentina en Montevideo.

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Ese destino, donde en diciembre fue ratificado Hernán Patiño Meyer como embajador, es una silla caliente: si el palacio de Montevideo es clave en todo ordenamiento diplomático, la oficina de inteligencia tiene, claro está, una relevancia especial.

Rodríguez, que dejó su banca de diputado nacional el 10 de diciembre y perdió el dominio territorial de Presidente Perón, donde gobernaba su hija Silvina, desembarca en Montevideo luego de esperar, en vano, que Néstor Kirchner lo incluya en la lista de legisladores reelectos.

Intimo de Duhalde -al igual que su mujer, Mabel Müller, con Chiche Duhalde-, Rodríguez se trasladará a Uruguay en medio del conflicto de la papelera Botnia, que tensiona las relaciones entre el gobierno de Cristina de Kirchner y el de Tabaré Vázquez.

El de Rodríguez no es el único, ni el más relevante, de los movimientos que se avecinan en el mapa diplomático: está en trámite, pero prácticamente resuelto, que Martín Granovsky dejará la presidencia de «Télam» para asumir la embajada en La Habana.

Si todavía no se cerró es porque Alberto Fernández no resuelve cómo cubrir la vacante en la agencia oficial. Ahora, dedicado a los medios con la absorción del COMFER, quizá lo haga: se asegura que en esa área seguirá Julio Bárbaro, quien anunció: «Si ya no soy útil, avísenme que me voy».

Un dato anexo: si eventualmente a Bárbaro lo desplazan del COMFER, su lugar lo ocuparía Gabriel Mariotto, actual subsecretario de Medios.

Granovsky llegaría a Cuba luego de que Miguel Bonasso y Jorge Obeid prefirieron el sopor legislativo al calor de La Habana. A ambos, luego de la salida de Darío Alessandro, el jefe de Gabinete los tentó con esa embajada. Los dos, cordialmente, rechazaron la oferta.

¿Y el consulado en Nueva York que despejó Héctor Timerman y al cual, se especuló, iría Granovsky? Del frío neoyorkino a los calores caribeños, el vocero oficioso de los Kirchner tendrá la nada fácil tarea de atender el irresuelto caso de la médica Hilda Molina.

No será el primer portavoz que aluniza en Cuba: en los 90, Jorge Telerman ocupó ese lugar en los días en que Carlos Menem recibía habanos enviados por Fidel Castro.

  • Rotación

    El canciller Jorge Taiana prepara, en paralelo, otros cambios. Habrá novedades en Haití y también en la representación argentina en Guatemala, donde, hasta ahora, permanece Aníbal Gutiérrez, ex secretario privado y coordinador de gabinete de Rafael Bielsa.

    Allí habrá una rotación: Ernesto López, a cargo de la Embajada de Haití, pasará a Guatemala desplazando a Gutiérrez, de quien, no sin malicia, en el Palacio San Martín dicen que se le « terminó la beca» por su contribución a la gestión bielsista.

    El corrimiento de López se produce para hacerle un hueco a José María Vásquez Ocampo, a quien tiempo atrás Nilda Garré intentó expulsar de Defensa, pero no pudo porque «Chito» fue, en términos personales, ratificado por Kirchner cuando la ministra ya lo había renunciado.
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