Escuchan elogios a la nueva Corte Suprema los magistrados
Eugenio Zaffaroni y Ricardo Lorenzetti. Los acompañó
desde el palco, como invitado del gobierno, el juez español
Baltasar Garzón.
Cristina de Kirchner advirtió ayer ante la Asamblea Legislativa que todavía esté pendiente «una reforma para volver a sentir la Justicia como un poder reparador y equilibrador». Además de reclamar que se apuren los juicios por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura, la esposa de Néstor Kirchner insistió en que se apruebe una norma para someter a los magistrados de todos los niveles al pago del Impuesto a las Ganancias.
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La nueva jefa de Estado atribuyó a su esposo las mejoras logradas en el ámbito del Poder Judicial, principalmente en relación con la renovación de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia. «También le dimos a la Argentina una Corte Suprema que no nos avergüenza, que es honorable. Falta ahora abordar el resto del Poder Judicial con una reforma para volver a sentir la Justicia como un poder reparador y equilibrador, y volver así a recuperar también el valor de la seguridad para entender en virtud de qué leyes se producen determinadas decisiones judiciales», arengó la Presidente.
El grandilocuente e improvisado discurso de la nueva presidente parecía anticipar un paquete de leyes para reformar el funcionamiento del Poder Judicial. Por eso, tras esas palabras, este diario consultó en el Salón de los Pasos Perdidos a dos de las máximas autoridades del bloque de Diputados del Frente para la Victoria. «¿Ingresó algún proyecto para impulsar la reforma de la Justicia que anticipó Cristina?», se le preguntó al santafesino Agustín Rossi, titular de la bancada oficialista. «¿Qué reforma? ¿Se habló de alguna reforma? No, no. Acá no ingresó nada», fue la respuesta de uno de los pocos legisladores de diálogo directo con la Casa Rosada.
Sin precisiones
Tampoco la mendocina Patricia Fadel, secretaria parlamentaria del kirchnerismo en la Cámara baja, tenía precisiones sobre algún paquete de leyes para impulsar una reforma en el Poder Judicial. «La obligación de que los jueces paguen Impuesto a las Ganancias ya fue aprobada en Diputados. Ahora es el Senado el que debe completar su trabajo», reclamó la legisladora a sus colegas de la Cámara alta. Más allá de la intención de cubrir los más de 200 puestos vacantes en la Justicia nacional en el primer semestre del año que viene, es poco lo que el nuevo gobierno prepara, o al menos lo que informó al Congreso, en materia de cambios en la Justicia para la segunda era de los Kirchner en el poder.
Cristina de Kirchner también reivindicó la reforma al Consejo de la Magistratura que, pese a otorgarle al oficialismo el poder de veto en la designación y remoción de los jueces, «por primera vez es presidido por un académico que no es de nuestro partido político». «Recuerdo en el 2005, cuando aprobamos la reforma al Consejo de la Magistratura, los argumentos de los opositores y de los medios de comunicación, que no son lo mismo, pero a veces se parecen bastante, que decían que íbamos a perseguir a la Justicia», fue el burlón comentario de la ex primera dama para defender el proyecto de ley presentado por ella misma hace dos años que despertó el rechazo generalizado no sólo de la oposición, sino también de asociaciones independientes de jueces, abogados y universitarios.
También festejó Cristina de Kirchner que los argentinos puedan «conocer las declaraciones juradas de las personas que deciden sobre las vidas, el patrimonio y la libertad de los ciudadanos», sin ni siquiera nombrar expresamente a los jueces.
«Vamos a poner a todos los argentinos en pie de igualdad tributaria. A los que deben aplicar la ley y la Constitución nacional, pero también la garantía de igualdad ante la ley. Si esto no es posible, es lógico entender la desazón de los ciudadanos de a pie», bramó la ex senadora bonaerense ante la atenta mirada de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia que seguían la ceremonia desde el recinto de la Cámara de Diputados.
En materia de justicia y derechos humanos, Cristina de Kirchner retomó el discurso de su esposo y reclamó que se apuren los juicios por delitos de lesa humanidad: «Se lo debemos a quienes fueron las víctimas (...), a sus familiares, las Abuelas, las Madres (...), a los sobrevivientes, que no pueden seguir estando sometidos a la tortura del relato permanente de la tragedia y se lo debemos también a las Fuerzas Armadas, para que de una vez y para siempre, en vistas del Bicentenario, se pueda separar la paja del trigo y entonces los argentinos podamos todos volver a mirarnos a la cara».
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