Procuración: oficialismo empuja reforma y arranca semana caliente en el Congreso

Política

El Frente de Todos tendría despacho, pero le faltan votos para su aprobación en el recinto. La Cámara alta podría insistir con la versión original y olvidar las modificaciones consensuadas con aliados.

Diputados del oficialismo y alidos ya casi K, como los del bloque de José Luis Ramón, buscarán firmar en la tarde-noche de hoy el dictamen del proyecto que modifica la elección del procurador general -jefe de fiscales- y aumenta la injerencia política sobre funcionarios del Ministerio Público.

El texto en cuestión retoca la iniciativa que aprobó el kirchnerismo en el Senado en 2020. El nuevo ministro de Justicia y exlegislador, Martín Soria, prometió algunas modificaciones que “convencieron” a Ramón, pero -aún- no a otros aliados usuales, como los lavagnistas, peronistas cordobeses y silvestres provinciales.

La ley, que estaba fuera de radar y el kirchnerismo apuró en sólo unas semanas, se mezcla con el proyecto que aprobará esta semana el Senado para blindar las futuras restricciones por pandemia. Esa iniciativa tampoco convence a los aliados K en Diputados.

En medio de toda esta discusión está el actual juez federal y candidato del Gobierno a procurador general, Daniel Rafecas. Cuando el Senado avanzó con la ley ahora frenada en Diputados, el postulante dejó claro que no aceptaría una modificación de los votos necesarios para aprobar su pliego, que pasarían de dos tercios a mayoría absoluta de la Cámara alta.

Horas atrás, Rafecas reapareció y señaló que la eventual reducción de las adhesiones requeridas en el recinto es “un límite ético insuperable”. El proyecto original además corta la vigencia vitalicia en dicha función por cinco años, con posibilidad de estirarla por un mandato más.

A fines de abril pasado, Soria reiteró en Diputados que la idea de la mayoría absoluta y de períodos no vitalicios nació de ideas y textos de senadores opositores, como el radical Martín Lousteau. Además, el ministro detalló las modificaciones que propondrán para destrabar la ley. Por un lado, se retocará la polémica propuesta del Senado para la composición del tribunal de enjuiciamiento.

Según Soria, la nueva idea es que se integre por un representante del Ejecutivo, dos integrantes de la bicameral de seguimiento del Ministerio Público -uno del oficialismo y otro de la oposición-, un delegado del Consejo Universitario, un abogado según la competencia que corresponda, y dos fiscales elegidos por sorteo entre todos los integrantes del Ministerio Público. Sobre ello se quejó el exradical y ultracristinista Leopoldo Moreau, hoy a cargo de la bicameral de inteligencia.

El funcionario también mencionó las “mayorías livianas de la ley del Senado para remover fiscales”, y sugirió que las multas o apercibimientos necesiten una mayoría absoluta y, para remover a un fiscal, los dos tercios del tribunal.

Por otra parte, Soria informó que para “mejorar la composición del jurado y los concursos”, se sumará el “sorteo público”. En última instancia, pidió cortar con interinatos eternos y fijó un “máximo de seis meses”, con una persona será elegida por el Ejecutivo a través de una terna que ofrecerá la bicameral de seguimiento del Ministerio Público.

El oficialismo necesita avanzar para desplazar al procurador interino, Eduardo Casal, con quien está en guerra. En Diputados se desconfía del Senado cristinista, ante una eventual insistencia con la versión original de la ley.

Dejá tu comentario