Proliferan senatruchos
Un grupo de senadores nacionales examinará hoy en cámara lenta el video que registró la última sesión donde se trató el juicio al magistrado de la Corte Suprema Moliné O'Connor. Es para confirmar (o no) el relato de uno de los legisladores que asegura haber visto cómo una persona que no es legislador se sentó a conversar unos minutos con la senadora Cristina de Kirchner. El episodio se parece mucho a otro que sí se registró en la persona de un visitante al neuquino Pedro Salvatori, que también se sentó en una banca para -dice- liberar un pasillo, y el kirchnerismo quiso ver como un complot contra la democracia. Si se confirma este nuevo testimonio ¿qué dirá el oficialismo?
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Radicales, peronistas disidentes (Eduardo Menem, Sonia Escudero, Angel Pardo y otros) y provinciales están convencidos de que el oficialismo buscó 3 objetivos con esta denuncia sobre el «senatrucho». Poner en evidencia a quienes no comparten la forma sumaria y desprolija en que se desarrolla el juicio político (en última instancia, podrían apartarlos del tribunal, si bien parece una variante lejana por ahora).
Por eso, la señora de Kirchner y Pichetto intentaron culpar a Walter sólo porque el estudiante se había sentado en su silla. De cualquier forma, no les viene mal apuntar ahora a Salvatori, que también critica el mecanismo de destitución de Moliné. El neuquino, además, representa a un gobernador, Jorge Sobisch, que mantiene diferencias con el presidente de la Nación y eso exacerba a la primera dama.
• Escarnio
En definitiva, piensan los kirchneristas que la opinión pública está a favor de la embestida contra el máximo tribunal y, en consecuencia, cualquiera que censure anormalidades de procedimiento merece el escarnio.
El episodio del intruso, que revela un gravísimo error en la vigilancia del recinto (algo que registra antecedentes, como el corte de energía eléctrica durante el tratamiento del pedido de expulsión del sindicalista Luis Barrionuevo) facilita el cambio del jefe de Seguridad, comisario Alberto Rodríguez, hermano del ex número 2 de la SIDE Oscar Rodríguez y cuñado de la ultraduhaldista Mabel Müller, y sus colaboradores. Por supuesto, el kirchnerismo pondría gente afín, aun cuando esto dispare una interna con el PJ bonaerense.
Finalmente, la situación irregular que quiso inflarse al rango de escándalo le permite a Kirchner acortar, todavía más, el margen de acción de Scioli, a quien sólo se le reconoce jurisdicción en el Senado.




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