19 de diciembre 2005 - 00:00

Prolongan la leva de duhaldistas

El peregrinar, silencioso, de duhaldistas hacia Néstor Kirchner no se detiene: ayer, el Presidente encabezó un acto en San Fernando, junto a Osvaldo Amieiro, uno de los 23 jefes comunales que se alinearon con Eduardo Duhalde en las elecciones del 23 de octubre. (Ver nota vinculada.)

Ese gesto sirvió, en el dialecto de la política, como una amnistía del patagónico a un duhaldista, similar al que semanas atrás le otorgó a José María Díaz Bancalari, a quien recibió dos veces en la Casa Rosada, y a los que casi en secreto dicta el gobierno a otros dirigentes del PJ.

Hubo un caso paradigmático: Hugo Curto, de Tres de Febrero, se arrimó al calor oficial llevando consigo a otros tres alcaldes, Amieiro, Luis Acuña (Hurlingham) y Jesús Cariglino que, como retribución, ordenó a su hermano, Roque, que arme un bloque pro-FpV en el Senado bonaerense.

La lista no se agota allí. Otros caciques del conurbano, como Juan José Mussi de Berazategui, gestionan un entendimiento con el gobierno para evitar quedar excluidos del circuito político oficial y, también, para que el reparto de obras y subsidios lo tenga en cuenta.

• Ruptura

La semana pasada se registró, en esa línea, un movimiento relevante: Aníbal Regueiro, intendente de Presidente Perón, se citó en dos ocasiones con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, para formalizar su pase al kirchnerismo.

No es un caso cualquiera. Regueiro llegó a la intendencia de la mano de
Oscar Rodríguez, íntimo de Duhalde, ex número dos de la SIDE y esposo de Mabel Müller, compinche de Chiche Duhalde. El matrimonio Rodríguez-Müller figura en la lista negra de Kirchner: es «no reciclable».

Regueiro, entonces, decidió romper con su viejo jefe y apareció la semana pasada por la Casa Rosada. Entrevió, el dirigente, una oportunidad imperdible:
dejar de ser, como hasta ahora, el gerente de Rodríguez para convertirse en su propio jefe territorial.

Pero Rodríguez controla, todavía, buena parte del Concejo Deliberante -11 sobre 18 ediles- y se especula que ya comenzó a pergeñar una maniobra para pedir la destitución del jefe comunal. Con un voto más, tendría el número suficiente para coronar esa maniobra.

Pero en el kirchnerismo se prendieron los sensores para detectar si no se trata de una táctica de supervivencia de Rodríguez-Müller. Arguyen que la relación entre Regueiro y el ex SIDE además de política es filial y, por tanto, la ruptura es para «poner en la lupa».

Más allá de esas sospechas, Kirchner termina dando la razón a sus detractores no PJ que antes denunciaban que kirchneristas y duhaldistas se iban a unir nuevamente. No hubo, todavía, alfombra roja para ninguno, pero el tránsito es permanente.

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