Prolongan la leva de duhaldistas
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No es un caso cualquiera. Regueiro llegó a la intendencia de la mano de Oscar Rodríguez, íntimo de Duhalde, ex número dos de la SIDE y esposo de Mabel Müller, compinche de Chiche Duhalde. El matrimonio Rodríguez-Müller figura en la lista negra de Kirchner: es «no reciclable».
Regueiro, entonces, decidió romper con su viejo jefe y apareció la semana pasada por la Casa Rosada. Entrevió, el dirigente, una oportunidad imperdible: dejar de ser, como hasta ahora, el gerente de Rodríguez para convertirse en su propio jefe territorial.
Pero Rodríguez controla, todavía, buena parte del Concejo Deliberante -11 sobre 18 ediles- y se especula que ya comenzó a pergeñar una maniobra para pedir la destitución del jefe comunal. Con un voto más, tendría el número suficiente para coronar esa maniobra.
Pero en el kirchnerismo se prendieron los sensores para detectar si no se trata de una táctica de supervivencia de Rodríguez-Müller. Arguyen que la relación entre Regueiro y el ex SIDE además de política es filial y, por tanto, la ruptura es para «poner en la lupa».
Más allá de esas sospechas, Kirchner termina dando la razón a sus detractores no PJ que antes denunciaban que kirchneristas y duhaldistas se iban a unir nuevamente. No hubo, todavía, alfombra roja para ninguno, pero el tránsito es permanente.




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