31 de julio 2007 - 00:00

PS astillado: programan dos congresos paralelos

Jorge Rivas
Jorge Rivas
Como siempre es más trabajoso unir que romper, habían dibujado el pacto 29/10: divididos entre pro y anti-Kirchner, tenían acordado evitar una ruptura del Partido Socialista dando libertad de acción de hecho, pensando en el día siguiente de la elección presidencial.

Pero aquella tregua -sellada con fórceps entre el Presidente, Rubén Giustiniani y el secretario general, Oscar González- se licuó: el socialismo se prepara para tener dos congresos partidarios paralelos que, en la práctica, formalizarán la ruptura del PS.

En el fondo -y en la superficie-, la disputa es por las alianzas electorales: el grupo que capitanea Giustiniani sintoniza con Elisa Carrió, mientras que otro sector, que junta a González, Ariel Basteiro y Jorge Rivaspromueve un acompañamiento a Néstor Kirchner. ,

Ese antagonismo deja al PS a un paso de la fractura y, en algún punto, retrocede el reloj a 2002, previo a la unificación del PS democrático (PSD) y el PS popular (PSP). Ahora, a grandes rasgos, los alineamientos actuales remiten a aquella división histórica. Como todas las manifestaciones de este signo, el socialismo sigue la ley que afirma que es izquierda todo lo que es divisible por dos.

Paradoja: en su momento, el PSD -cuyos dirigentes aparecen más cercanos a Kirchner- fue el primero en abandonar la Alianza UCR-Frepaso para, en disidencia, conformar junto con Carrió el núcleo de lo que luego fue el ARI. Ahora combaten a su antigua socia.

La posibilidad del doble congreso mudaría al plano nacional la dualidad que estalló en la Capital Federal cuando un grupo encabezado por Héctor Polino se declaró «conducción» del PS bis en rebeldía con el dominio que ejerce Roy Cortina, a quien considera «legal pero no legítimo».

  • Convocatoria

    El sábado, en la reunión del comité nacional, el sector que comanda Giustiniani convocó a un congreso nacional para el 7 de setiembre para retocar la carta orgánica partidaria y habilitar a la conducción del PS para intervenir, por desobediencia, al PS de Buenos Aires.

    En la actualidad, como en la UCR, la figura de la intervención no existe. Los socialistas C quieren incorporarla para correr a Rivas y a Basteiro, ambos K -el primero es vicejefe de Gabinete; el otro, delegado del Estado en Aerolíneas-, de la conducción del PS bonaerense.

    Rivas y Basteiro están hace tiempo en la mira de los PS oficialistas: de hecho, por aceptar cargos en el gobierno nacional, ambos fueron derivados a la Comisión de Disciplina que analizará sus casos y, seguramente, recomendará que los sancionen.

    La decisión parece ser, a pesar de que Giustiniani declara que no es partidario de las expulsiones,que sobre los dos dirigentes se aplicarán castigos ejemplares. Se espera, además, una ratificación del Congreso de fines de mayo que respaldó la postulación de Carrió.

    Frente a la embestida del oficialismo partidario, los socialistas K programan un Congreso del PS bonaerense para el 25 de agosto y evalúan, además, convocar a un encuentro nacional de los sectores que respaldan la candidatura de Cristina Fernández.

    No están definidos ni el formato ni la fecha de la cumbre de los rebeldes: mientras unos dirigentes hablan de un « congreso paralelo», otros prefieren evitar llamarlo de ese modo porque implicaría, en los hechos, dar el paso fatal hacia la fractura del partido.

    «Hay un deterioro progresivo de la situación interna», dijo, ayer, González que, sin embargo, se resiste a hablar de fractura. «Continúa la intolerancia: insistir en tratar de dirimir un conflicto político por medio de sanciones», se quejó el secretario general.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar