El interventor en el COMFER, Gabriel Mariotto, inició su viaje
de estudios antimonopólicos a los Estados Unidos, con una
charla con el embajador Earl Anthony Wayne. Debería el gobierno
comenzar aplicando leyes que no se usan.
El atareado Gabriel Mariotto, interventor del COMFER, se reunió ayer a la mañana con el embajador norteamericano, Earl Anthony Wayne, mientras ultima detalles para el viaje a Estados Unidos que emprenderá el próximo domingo. Mariotto apunta a instruirse al máximo sobre la normativa de la radiodifusión en Estados Unidos para regresar nutrido de conocimientos sobre combate a los monopolios. Como si la legislación argentina no abundara en normas que el gobierno se abstiene de aplicar. A los medios y a otras actividades. Una vez concluido su pedagógico viaje, espera terminar de redactar la ya demorada norma, ahora llamada Ley de Servicios de Comunicación, que Cristina de Kirchner buscaba presentar al Congreso a mediados de mayo y ahora a mediados de junio (tampoco se cree que lleguen con los plazos).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la charla entre Mariotto y Wayne se discurrió sobre el protocolo del viaje, pues el titular del COMFER se reunirá con el segundo de la Comisión Federal de Comunicaciones y con legisladores que integran las comisiones de comunicaciones en el Senado y en la Cámara de Representantes. Aprenderá Mariotto sobre las tendencias regulatorias a nivel mundial en la industria y en los umbrales de la convergencia teconológica.
En cuanto a los avances hacia la TV digital, Mariotto no debe ignorar que el apagón tecnológico en Estados Unidos ocurrirá en abril de 2009 mientras en la Argentina -obvio- no hay todavía fecha, pues no hay norma definida. Pero en miras a la postura del gobierno, que dice estar contra los monopolios, no se quiere complacer a ninguno de los dos sectores en puja por la norma: ni a Telefónica, que defiende la europea, DVB; ni a «Clarín», que quiere la norteamericana, ATSC. Si bien es conocida la supuesta batalla del gobierno contra el monopolio «Clarín», Mariotto señaló la semana pasada que tampoco acuerda con el triple play al que apunta Telefónica en su afán de proveer teléfono, Internet y cable.
Hasta ahora, sólo está habilitado a los primeros dos y pelea por el tercero.
«Si las empresas públicas privatizadas pudieran dar contenidos, podrían incurrir también en actitudes monopólicas, no así las cooperativas, que no tienen fines de lucro y están donde las privatizadas no han encontrado mercado», dijo Mariotto en FM La Isla. «Permitirles a las empresas prestadoras de servicios públicos brindar contenidos sería incurrir en una concentración monopólica. La nueva ley impedirá la creación de monopolios u oligopolios que atentan contra la libertad de expresión, y también garantizará que haya pluralidad de voces, a la vez que impedirá que nadie se pueda quedar con todo». Estas expresiones deberían leerse frente al hecho de que hay cooperativas en la Argentina que tienen finalidad de lucro pero se amparan en esa modalidad para evadir restricciones y gravámenes.
En cuanto al cable, «Clarín» sigue operando a gusto pues no cumple la reglamentación que indicaba que los cableoperadores debían reordenar la grilla (el mayor perjudicado por el cambio de señales es TN, que pierde el 11, entre «Telefé» y «Canal 13»), mientras el resto se fue adecuando, por caso, Telecentro. Supercanal lo hará recién desde julio, mientras CableVisión y Multicanal parecen desconocer la normativa.
Dejá tu comentario