"Que la vote el rey de España"
El viaje a España de Cristina de Kirchner dio para todo. Hasta para que saliese de la clandestinidad el Partido Obrero con un editorial de su periódico partidario «Prensa Obrera» del cual lo más divertido es el título: «Que la vote el rey de España». Veamos los argumentos del ingenioso Jorge Altamira, que inspira estas expresiones del trotskismo criollo.
-
Caso ANDIS: Spagnuolo y Garbellini se negaron a declarar
-
Sin "presidenciables", el PJ federal se reúne en Parque Norte para avanzar en el armado 2027
La candidata no viajó a Santa Cruz durante la lucha docente, pero ha tenido la audacia de entrometerse en las dispendiosas vacaciones de sus altezas, que paga el pueblo español.
Cristina Fernández no defendió, ante sus anfitriones, la causa de la asamblea de Gualeguaychú, a sabiendas de que es inminente la entrada en producción de Botnia.
Pero sí volvió a insistir en la necesidad de un 'pacto social', o sea de meter más a los burócratas sindicales en la tarea de controlar los salarios de los trabajadores.
Para los explotadores españoles esto es música para sus oídos, porque como consecuencia de varios pactos similares lograron convertir a España en el paraíso europeo de la precariedad laboral y de los accidentes de trabajo.
Incluso reclamó, sin poner todas las palabras necesarias para decirlo, que el torturador Ricardo Cavallo, que puede recibir en España penas por miles de años, sea juzgado en la Argentina, así puede salir a pasear bajo la protección del Servicio Penitenciario.
La mona, aunque la vistan de seda, mona queda.
Cristina Fernández no puede ofrecer otra cosa que la política de la clase que representa: la patronal.
La misma que produce los casos Skanska, Greco, la entrega de Cerro Dragón, la financiera de Miceli, los fideicomisos De Vido.
Vamos por la construcción de una alternativa obrera y socialista.



Dejá tu comentario