Ratifican que un funcionario ordenó no desalojar comisaría
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Gustavo Béliz
Entre ellos, Greco nombró al secretario de Seguridad, Norberto Quantín, y el jefe de la Policía Federal, Eduardo Prados, negociando con los piqueteros, a los que caracterizó como «violentos». Greco también identificó entre quienes negociaban con los piqueteros, a Francisco Meritello, asesor del ministro de Justicia, Gustavo Béliz. Este funcionario es además cuñado de Béliz y lo ha acompañado en todos los cargos públicos que ha tenido y es evidente que procede por indicaciones del ministro. Greco declaró que D'Elía y sus colaboradores llamaban a Meritello por su apodo, «Pancho», y negociaban con él y los otros funcionarios la entrega de la comisaría.
Greco relató que la noche del 25 de junio último se había retirado a su domicilio, cuando recibió un llamado telefónico de uno de sus colaboradores, quien le advertía que «personas muy violentas, comandadas por D'Elía» irrumpieron en la seccional a la vez que incitaban a «incendiar los patrulleros». Greco contó que los efectivos policiales «tuvieron que escapar por los fondos» mientras en la seccional quedaban chalecos antibalas, efectos personales y de investigación, incluido un detenido en un operativo por infracción a la ley de estupefacientes.
Luego de conversar «en buenos términos» con quienes ocupaban la comisaría, Campagnoli le comentó al entonces titular de la comisaría que los intrusos le prometieron que iban a deponer su actitud si se detenía al asesino de Martín «el Oso» Cisneros, cuya autoría atribuían a Juan Carlos Duarte.
Greco expuso que Crotto se negó por falta de mayores precisiones a autorizar una orden de allanamiento del domicilio donde los ocupantes decían que se encontraba el homicida, medida que luego concedió el juez federal Norberto Oyarbide, quien en ese momento de hizo cargo de las dos causas.
Con respecto al copamiento de la comisaría, de acuerdo con la exposición de Greco, Oyarbide, con quien lo comunicaron más tarde, habría aconsejado que no se utilice la fuerza y que la recuperación se lograra por medio de consenso.
Greco indicó que cuando, luego de varias horas, se recuperó la seccional, se levantó un «acta de entrega» y fue invitado a suscribirla, pero se negó porque «jamás firmé ni firmaré» con esas condiciones.
El ex jefe de la Seccional 24ª ofreció a una docena de testigos, entre ellos los jueces Oyarbide y Crotto, a secretarios judiciales y a funcionarios de la fiscalía de circuito correspondiente a esa zona del barrio de La Boca, de esta Capital.




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